Los Poblats Marítims contarán a partir del próximo mes de septiembre con un nuevo y esperado referente cultural. El Ayuntamiento de València se encuentra en la recta final de los trabajos de adecuación museográfica de la histórica Casa dels Bous, el edificio decimonónico que se transformará en la sede del futuro Museu de la Mar. Este espacio nace con el objetivo de preservar, interpretar y divulgar la rica tradición pesquera, marinera y portuaria de la ciudad.

La apertura llega tras completarse la rehabilitación de los restos arqueológicos de las casitas de Tenyidors y la restauración del material recuperado por el Servicio de Investigación Arqueológica Municipal (SIAM). El proyecto, adjudicado en mayo de 2025 a la empresa Cultural Media Design, S.L. por un importe de 151.249 euros, cuenta con la cofinanciación de los fondos europeos Next Generation.
El concejal de Acción Cultural y Patrimonio, José Luis Moreno, ha destacado que el centro brindará a los visitantes la oportunidad de sumergirse en la identidad de El Cabanyal-El Canyamelar y de conocer los oficios tradicionales asociados al mar, configurando “un espacio muy necesario para hablar de la historia de València y de su gente”.
Un recorrido expositivo entre Sorolla y Blasco Ibáñez
El museo distribuirá sus contenidos en tres áreas principales: la planta baja y la primera planta de la Casa dels Bous, junto al espacio de Tenyidors. El acceso principal se realizará a través del patio hacia la nave de establos, una estructura central de 18 metros de largo delimitada por pórticos de pilares donde originalmente se resguardaba al ganado.
En esta nave central se instalará una gran plataforma que exhibirá un llaüt (embarcación tradicional mediterránea), rodeado de aparejos y artes de pesca. La escenografía se completará con la reproducción a tamaño real de dos bueyes, rindiendo homenaje a la pesca del bou, y conectará el discurso con dos figuras universales de la cultura valenciana: Joaquín Sorolla, por sus lienzos costumbristas del frente marítimo, y Vicente Blasco Ibáñez, quien retrató con maestría la vida de este vecindario en su novela Flor de mayo.
Colaboración con L’ETNO y rescate arqueológico
El discurso expositivo estará fuertemente respaldado por L’ETNO (museu dependiente de la Diputació de València), institución que cederá una parte muy importante de sus fondos para la colección permanente, incluyendo indumentaria tradicional de pescadores, maquetas, redes y cestas. Además, ambas entidades ya trabajan en una futura exposición temporal conjunta centrada en la evolución de la pesca.
Otro de los grandes atractivos del Museu de la Mar será la colección de herramientas rescatadas de un antiguo taller de carpintería naval ubicado en el número 36 de la calle Eugenia Viñes. Este negocio, dedicado a la fabricación de remos y poleas, cerró sus puertas en la década de 1960. Tras décadas de olvido, piezas históricas como bancos de carpintero, compases, sierras, formones y gatos han sido restauradas para pasar a formar parte del inventario permanente expuesto al público.
Más de un siglo de historia viva
La Casa dels Bous fue edificada entre 1877 y 1895 por la sociedad Marina Auxiliante —fundada para proteger los intereses de los marineros del barrio— con el fin de alojar a las parejas de bueyes que arrastraban las barcas desde la arena hacia el mar y viceversa.
Con su inauguración en septiembre, el edificio se consolida como pieza clave del eje patrimonial del litoral valenciano junto a la Llotja de Pescadors (1909), las casitas de Tenyidors (1912) y la Fàbrica de Gel (1925), devolviendo al barrio un espacio clave para entender sus raíces.

















































































































































































































