Los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción (CLER) han denunciado las condiciones en las que cerca de 3.000 alumnos de Massanassa, Alfafar, Paiporta y Catarroja han iniciado el curso escolar por segundo año consecutivo tras la DANA.

La organización ha manifestado su “profunda indignación” por el inicio de las clases en la denominada “zona cero” y ha alertado de las deficiencias que todavía presentan numerosas infraestructuras educativas cuando se aproxima la temporada de lluvias.
Según los CLER, una parte del alumnado ha regresado a aulas prefabricadas sin que la Conselleria de Educación haya iniciado las obras de reconstrucción de los centros que quedaron destruidos por las inundaciones.
Los comités sostienen que los barracones presentan problemas de climatización y no disponen de los espacios y recursos necesarios para garantizar la seguridad de estudiantes y docentes ni el desarrollo adecuado de las clases.
La situación afecta a centros educativos de Massanassa, Alfafar, Paiporta y Catarroja, cuatro de los municipios más castigados por la catástrofe.
Los CLER también han mostrado su preocupación por la posibilidad de que algunos de los colegios afectados sean reconstruidos en terrenos que consideran altamente inundables. A su juicio, esta decisión pondría en duda la seguridad futura de toda la comunidad educativa.
La organización advierte además de las posibles consecuencias académicas y emocionales de prolongar esta situación. Entre ellas señala un aumento del abandono escolar, especialmente entre el alumnado más vulnerable.
Los colegios, “infraestructuras esenciales”
Los comités reclaman que los centros educativos sean declarados infraestructuras esenciales y reciban prioridad absoluta dentro de los planes de reconstrucción. También piden acelerar las demoliciones y las obras mediante una reducción de los plazos administrativos.
Otra de sus exigencias es que los nuevos colegios se construyan en zonas seguras. Los CLER demandan asimismo la participación del alumnado y del profesorado en el diseño de los centros y un refuerzo de los equipos docentes, los programas de apoyo escolar y la atención emocional.
La organización solicita también más recursos económicos y humanos para que los ayuntamientos puedan mejorar la coordinación con los colegios afectados y con la Inspección Educativa.
Planes de emergencia y sistemas de alerta
Los CLER han extendido sus reivindicaciones a la preparación de los municipios ante posibles episodios de lluvias intensas. La entidad asegura que buena parte de los ayuntamientos todavía no ha presentado públicamente sus planes de emergencia ni ha impartido formación a la ciudadanía.
Los comités exigen la instalación de sistemas de megafonía o de difusión de bandos que puedan funcionar de manera autónoma si se interrumpe el suministro eléctrico. También reclaman a la Generalitat Valenciana sistemas de predicción de crecidas de ríos y barrancos.
La organización considera que las elevadas temperaturas registradas en el Mediterráneo aumentan el riesgo ante una temporada de lluvias que podría dejar fenómenos especialmente intensos.
Por último, los CLER reclaman que la Generalitat ejecute y amplíe el presupuesto destinado a emergencias para garantizar la atención de la población ante futuros episodios meteorológicos.







































































































































































































