La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana ha completado la recogida de 61 crías de tortuga de estanque (Emys orbicularis) en el Marjal dels Moros, un espacio protegido situado entre los términos municipales de Puçol y Sagunto. La intervención busca proteger a los recién nacidos de los depredadores naturales e impulsar la recuperación de esta especie autóctona, catalogada oficialmente en peligro de extinción desde finales del siglo XX.

Las labores de protección, desarrolladas por las brigadas de la Red Natura 2000 junto a personal de la empresa pública Vaersa, han revertido la tendencia crítica del galápago europeo en la zona. Frente a los datos de 2009, cuando solo se censó un único ejemplar, la estrategia de conservación ha permitido aumentar la tasa de supervivencia de las crías del 1 % hasta el 40 %.
Crianza en centros especializados y control de especies invasoras
El protocolo de protección comienza en las zonas de puesta del humedal, donde las brigadas instalan jaulas metálicas protectoras sobre los nidos para evitar los ataques de zorros, principal depredador natural en el Marjal dels Moros. Tras la eclosión, las crías son trasladadas a las instalaciones de Vaersa y a centros colaboradores como el Oceanogràfic y Bioparc Valencia. Los ejemplares reciben cuidados durante su primer año de vida para reforzar su desarrollo antes de reintroducirse en el medio natural.
El plan de gestión incluye además el seguimiento de la población mediante trampeo acuático, marcaje con código oficial y desbroces selectivos para favorecer las áreas de puesta. De forma paralela, los técnicos realizan controles para retirar del entorno a la tortuga americana (Trachemys scripta), especie exótica invasora que compite por el alimento y los espacios de asoleamiento con el galápago autóctono.




































































































































































































