Cada 5 de enero, las niñas y los niños de El Puig de Santa María reciben a los Reyes Magos de Oriente con el tradicional pasacalle del ‘rastre de pots’, una manera original y divertida de llamar la atención de Sus Majestades.
Arrastrando ristras de botes y latas vacías por calles y plazas del municipio, los vecinos más jóvenes de la localidad se aseguran de que los Reyes no pasen de largo y dejen sus regalos a los pequeños del pueblo.
El rastre de pots es una tradición ancestral local que había quedado en desuso y que el Ayuntamiento viene recuperando desde 2010. Desde entonces, la participación no ha dejado de crecer convirtiendo este acto en uno de los actos más multitudinarios y queridos de la Navidad en El Puig.













































































































































































































