La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha alertado del estado de “abandono” en el que, a su juicio, se encuentra el barranco del Carraixet y ha reclamado a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) una limpieza de vegetación y una gestión ambiental adecuada para prevenir desbordamientos ante futuras riadas. Año y medio después de la DANA de octubre de 2024, el temor a que un nuevo episodio de lluvias extremas pueda causar daños catastróficos sigue muy presente entre los agricultores de l’Horta Nord.

Una delegación de AVA-ASAJA ha recorrido junto a agricultores de la comarca el cauce del Carraixet desde Bétera hasta su salida al mar en Alboraia para comprobar sobre el terreno la acumulación de grandes masas de cañaverales invasores, árboles, maleza y enseres. La organización agraria ha advertido de que el barranco presenta tramos que parecen “una auténtica selva plagada de cañas”.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha afirmado que “el Carraixet está igual de sucio y colapsado que lo estaba el barranco del Poyo por lo que, si esta vez la DANA tuviera lugar arriba de Valencia, podría repetirse la misma catástrofe”.
La preocupación de los agricultores se centra especialmente en el tramo que arranca a partir del término de Bétera, donde confluyen varias ramblas procedentes de la vertiente sur de la Sierra Calderona, y continúa aguas abajo por municipios y pedanías como Moncada, Alfara del Patriarca, Foios, Vinalesa, Benifaraig, Carpesa, Bonrepòs i Mirambell, Tavernes Blanques, Almàssera y Alboraia.
AVA-ASAJA advierte de que un posible desbordamiento del cauce podría verse agravado por la presencia de núcleos urbanos, polígonos industriales y huertos situados en zonas llanas y próximas al nivel del mar, con características similares a las de poblaciones de l’Horta Sud y la Ribera que resultaron gravemente afectadas por la DANA.
El delegado de AVA-Foios, José Ramón Saurí, ha señalado que “nunca pasa nada, pero el día que pase vendrán las lamentaciones”. Saurí ha defendido que “lo menos que podemos hacer es aprender de los errores pasados y estar mejor preparados para el futuro”. El representante agrario ha recordado que en la Comunitat Valenciana son habituales los episodios de gota fría y ha advertido de que los expertos prevén fenómenos cada vez más extremos.
Saurí ha añadido que “por poco nos salvamos en l’Horta Nord de la DANA de 2024, pero quién sabe si la próxima sucederá aquí”. Por ello, ha insistido en la necesidad de mantener los barrancos, como el Carraixet, “más cuidados y limpios”.
La organización agraria también ha mostrado su inquietud por la baja altura del nuevo puente del bypass que atraviesa el barranco del Carraixet. Saurí ha afirmado que “la construcción parece que no deja bastantes metros de altura para dejar pasar las cañas arrastradas por una futura riada”.
En la misma línea, Aguado ha advertido de que esta infraestructura “podría convertirse en una barrera cuando, además de agua, bajara toda la vegetación que no se ha retirado previamente”.
AVA-ASAJA reclama al Gobierno central “aprender de la DANA”
AVA-ASAJA ha reclamado al Gobierno central y, especialmente, al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, del que depende la CHJ, que “aprenda la lección de la DANA” y rectifique sus políticas hídricas y medioambientales. La asociación considera que la excesiva vegetación en los cauces puede bloquear el paso del agua, provocar inundaciones graves y dañar infraestructuras como puentes y pasarelas.
Aguado ha afirmado que “prevenir es mejor que curar, prevenir es salvar vidas y minimizar daños”. El dirigente agrario ha defendido que “hay que pisar el barranco para saber el peligro que seguimos corriendo”.
De forma paralela, AVA-ASAJA ha reivindicado la construcción y modernización de nuevas infraestructuras hidráulicas que permitan mejorar el almacenamiento, la laminación y la distribución de agua ante episodios de emergencia, tanto por escasez como por exceso de agua. La organización agraria ha advertido de que ambas situaciones son recurrentes en la cuenca mediterránea y afectan a la sociedad, la economía, la agricultura y el medioambiente.







































































































































































































