Una nueva vida siempre despierta ilusión, especialmente cuando se trata de un primate cuya supervivencia en estado salvaje está seriamente comprometida. BIOPARC Valencia ha anunciado el nacimiento de una hembra de dril (Mandrillus leucophaeus), un acontecimiento de gran relevancia científica y conservacionista que reafirma la valiosa contribución del parque al Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP).

Con la llegada de este nuevo integrante, el centro valenciano alberga ya un grupo de 9 ejemplares, consolidándose como la población más numerosa de España y la tercera más importante de toda Europa para esta especie amenazada.
La recién nacida se encuentra instintivamente protegida y cuidadosamente “mimada” por su madre primeriza, Akira, una joven hembra de solo 5 años. Los visitantes del parque ya pueden contemplar a la pareja en el singular recinto selvático multiespecie, donde conviven en armonía con otras especies representativas de los ecosistemas africanos, como el hipopótamo pigmeo (Choeropsis liberiensis), el ganso del Nilo (Alopochen aegyptiacus), el sitatunga occidental (Tragelaphus spekii) y el talapoín norteño (Miopithecus ogouensis).

Seguimiento constante y parto nocturno
El equipo de cuidado animal mantenía una estrecha vigilancia ante el avanzado estado de gestación de Akira. A primera hora de la mañana, los cuidadores pudieron comprobar que el parto se había desarrollado con total normalidad durante la noche, una pauta habitual en su medio silvestre para disminuir el riesgo ante los depredadores.
Manteniendo la cautela propia de los primeros días, los especialistas brindan el máximo bienestar y realizan un seguimiento minucioso que corrobora la óptima evolución de la cría. En este periodo, la interacción con otras hembras experimentadas de la tropa está siendo fundamental para que la madre primeriza adquiera rápidamente la confianza y destreza necesarias para atender a la pequeña.
Este proceso pone de manifiesto los estrechos vínculos sociales que caracterizan a estos primates, así como la excelente dinámica de un grupo donde la práctica totalidad de sus miembros ha nacido en Valencia. Con excepción del macho dominante —procedente del Zoo de Bristol (Reino Unido)—, la familia se compone de la recién nacida, dos crías nacidas en 2025 (macho y hembra) y cinco hembras de distintas edades nacidas previamente en las instalaciones de BIOPARC.

Esperanza para la biodiversidad e impacto de concienciación
Este nacimiento aporta un valioso hito a los programas internacionales de conservación y se suma a las recientes crías de otras especies amenazadas que también pueden admirarse durante el recorrido por el parque, como rinocerontes, elefantes, gacelas Mhorr o chimpancés. Estos nacimientos, que despiertan una profunda ternura entre los visitantes, cumplen una función crucial: visibilizar la delicada situación de la fauna silvestre y sembrar esperanza para el futuro.
Todas estas actuaciones se enmarcan en la estrategia global One Plan Approach (enfoque de plan único), promovida por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Este paradigma considera de forma integral el manejo de las poblaciones de animales, combinando la protección de los individuos en su hábitat natural (conservación in situ a través de la Fundación BIOPARC) con la cría científica y controlada bajo cuidado humano (conservación ex situ en los parques BIOPARC de Fuengirola, Valencia y el Acuario de Gijón).
La Lista Roja de la UICN clasifica al dril como uno de los primates africanos en mayor peligro de extinción. Las poblaciones silvestres han sufrido un alarmante declive debido principalmente a la deforestación, la fragmentación de sus bosques nativos y la presión ejercida por la caza. Ante este escenario, la preservación de reservas genéticas saludables en parques especializados resulta indispensable para la supervivencia futura de la especie.
Por otro lado, la recreación fiel de las selvas y hábitats originales en BIOPARC Valencia refuerza su compromiso con el concepto de “ocio con causa”. Durante los meses de verano, la densa y frondosa vegetación del recinto actúa además como un auténtico oasis climático, ofreciendo a los visitantes una agradable sensación térmica mientras descubren y aprenden sobre la urgencia de proteger la biodiversidad del planeta.






















































































































































































































