La gastronomía tradicional volverá a ocupar un lugar destacado en la XXIII Feria Saberes y Sabores de Alcàsser con una nueva edición del Concurso Gastronómico de Dulces, que este año estará dedicado a la coca de calabaza, uno de los productos más representativos de la tradición culinaria del municipio.
Una cita para recuperar los sabores tradicionales
El certamen se celebrará el domingo 18 de octubre, entre las 11:30 y las 13:30 horas, en el Mercado Municipal de Alcàsser. La convocatoria está dirigida a personas mayores de edad aficionadas a la cocina que quieran mostrar sus habilidades culinarias, aunque establece como requisito no desarrollar una actividad profesional dentro del sector.
La iniciativa busca poner en valor la cocina tradicional y favorecer la transmisión de recetas vinculadas a la cultura gastronómica local, dentro de la programación de una feria que cada año reúne propuestas relacionadas con los productos, los conocimientos y las tradiciones del municipio.
Tres premios para las mejores elaboraciones
Las personas participantes competirán por tres premios que se entregarán en forma de tarjetas regalo para realizar compras en establecimientos comerciales de Alcàsser.
El primer premio estará dotado con 150 euros, mientras que la segunda elaboración clasificada recibirá una tarjeta regalo de 100 euros. El tercer premio contará con una dotación de 50 euros.
De esta manera, el concurso no solo reconoce las mejores propuestas gastronómicas, sino que también contribuye a impulsar el comercio local mediante unos premios que podrán utilizarse en establecimientos del municipio.
El plazo para participar termina el 7 de octubre
Las personas interesadas en participar deberán formalizar previamente su inscripción mediante la presentación de la ficha correspondiente a través del registro de entrada de la Sede Electrónica del Ayuntamiento de Alcàsser.
El plazo para presentar las solicitudes permanecerá abierto hasta el miércoles 7 de octubre a las 14:00 horas.
Con esta propuesta, la XXIII Feria Saberes y Sabores volverá a reivindicar la gastronomía como parte del patrimonio cultural de Alcàsser, ofreciendo al mismo tiempo un espacio para compartir recetas, recuperar sabores tradicionales y disfrutar de una jornada de participación vecinal.






























































































































































































