El alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, ha sostenido que “nadie” les avisó “de nada” el 29 de octubre de 2024, jornada de la devastadora DANA que ha causado 234 fallecidos en la provincia de Valencia, y ha recalcado: “Desconocíamos que venía una barrancada bestial para la que no teníamos medicina”.

El edil de Aldaia ha realizado estas manifestaciones en su declaración como testigo ante la jueza que instruye la causa por la DANA, en la que figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su antiguo número dos, Emilio Argüeso.
Luján ha detallado que “no hubo ninguna comunicación previa por parte de Emergencias” dirigida a Aldaia, localidad en la que murieron seis personas por la riada. Ha explicado que el día 25, con los datos que recibían del servicio de Inforatge, activaron el plan municipal de emergencias, pusieron en marcha los grupos electrógenos y los vehículos de la Brigada, y reforzaron la plantilla de la Policía Local.
El mismo día de la DANA, cuando Aemet decretó la alerta roja, trasladaron el aviso a los vecinos. Ha recordado que “tenemos una enfermedad crónica con las inundaciones por lo que aplicamos la medicación crónica”.
Ha descrito que durante la mañana apenas llovía en Aldaia, aunque el viento era muy fuerte y se registraron caídas de árboles. A mediodía procedieron a cerrar el barranco con compuertas y emitieron un segundo comunicado a la población para informar del corte de tráfico en la zona.
“Desconocíamos que iba a venir una barrancada bestial para la que no teníamos medicina”, ha reiterado, antes de remarcar que “nadie” les indicó que hubiera que subir a plantas altas “y ningunearon el barranco de la Saleta”. En sus palabras, “no es que no se avisara, es que, de hecho, ni se nombró a Aldaia”.
El alcalde ha situado la llegada del agua al casco urbano en torno a las 20 horas y ha explicado que entre las 21 y las 22 horas se dieron cuenta de que “eso era otra cosa” distinta a las inundaciones habituales del municipio. Ha señalado que recibieron el segundo ES-Alert cuando ya estaban “en el caos”.
El alcalde ha indicado que tuvieron que recurrir a la “autogestión” y la “supervivencia”. Ha afirmado que “tuvimos la sensación de abandono” y ha recalcado que no les llegó ninguna comunicación oficial, ni siquiera por correo electrónico.
El primer edil ha admitido que, sobre las 20.30 horas, la Policía Local pidió a los vecinos que retiraran los vehículos porque “no teníamos conocimiento de la envergadura” de lo que estaba ocurriendo. Ha añadido que “si hubiéramos tenido información, se habría avisado a la población para que subiera a zonas altas”.
Ha relatado que esa misma tarde supo lo sucedido en el puente de Picanya, pero ha insistido en que “nadie” les advirtió de la “barrancada especial que venía, que requería una medida determinante, que era subir a las plantas altas”. Ha añadido que “la propia Policía tuvo que subir a viviendas de vecinos para salvarse”.
Luján ha remarcado ante los medios que Aldaia empezó a inundarse a partir de las 20 horas y que el aviso “llegó tarde”, dado que en el primer ES-Alert no se recogía la recomendación de subir a pisos altos. Ha resumido la situación señalando: “Eso fue un tsunami sobre la que nadie nos avisó”.
El edil ha concretado que “entre las 21 y las 22 horas de ese día fue cuando nosotros detectamos que eso no era una inundación normal. Había gente pidiendo auxilio y nos percatamos de que era un tsunami terrible y de que ya era tarde”. Ha denunciado que “hubo abandono de Aldaia y el barranco de la Saleta fue el gran ninguneado y no nombrado”.












































































































































































































