Fallece a los 81 años Miquel Navarro, el genial escultor de Mislata que llevó su obra a los grandes museos del mundo

Este Día de Todos los Santos, el mundo de la cultura, el mundo del arte y especialmente su querida Mislata y la comarca de l’Horta, se han despertado un poco más tristes tras conocer que el mundialmente reconocido escultor y pintor Miquel Navarro ha fallecido este 1 de noviembre, a los 81 años, en su domicilio de Mislata, municipio donde nació en 1945 y en el que residió durante toda su vida. Considerado uno de los grandes renovadores de la escultura española de finales del siglo XX, el artista ha muerto tras una larga enfermedad.

Su fallecimiento se produce apenas cuatro meses después de cumplir uno de sus mayores deseos: convertir su antigua casa-taller de Mislata en un museo dedicado a preservar y difundir su legado artístico. El espacio, inaugurado el pasado mes de junio, reúne más de 400 obras donadas por el propio escultor y constituye uno de los proyectos culturales más importantes desarrollados en el municipio.

La capilla ardiente se instalará en la sede de la Fundació Miquel Navarro para facilitar que vecinos, amigos y admiradores puedan despedirse del artista. Su voluntad era recibir sepultura en Siete Aguas, localidad de origen de su familia, junto a su madre.

Una trayectoria internacional construida desde Mislata

Miquel Navarro desarrolló desde su taller de Mislata una carrera artística que llevó sus creaciones a algunos de los museos más prestigiosos del mundo, entre ellos el Guggenheim de Nueva York, el Centre Pompidou de París, el Museo Reina Sofía de Madrid, el Museo Guggenheim de Bilbao, el IVAM de València y el Mie Prefectural Art Museum de Japón.

Formado en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de València, comenzó su carrera como pintor de tendencia expresionista, aunque a principios de los años setenta encontró en la escultura su principal lenguaje creativo. En 1973 realizó sus primeras composiciones urbanas de barro, iniciando una línea artística que acabaría convirtiéndose en su seña de identidad.

Sus ciudades escultóricas, construidas mediante numerosas piezas geométricas de barro, hierro, zinc y aluminio, incorporaban referencias al paisaje industrial, las fábricas, las acequias, la huerta valenciana y las transformaciones urbanas. Estas instalaciones, dispuestas habitualmente sobre el suelo, sin pedestal, permitían construir paisajes imaginarios en los que convivían elementos arquitectónicos, referencias humanas y formas industriales.

Junto a ellas desarrolló una importante producción de esculturas monumentales destinadas a espacios públicos. Entre sus obras más reconocibles destacan La Pantera Rosa, inaugurada en València en 1984, y El Parotet, de 46 metros de altura, ambas convertidas en referencias del paisaje urbano valenciano.

Su trayectoria fue reconocida con el Premio Nacional de Artes Plásticas de 1986, el Premio Internacional Julio González de 2008 y numerosos galardones nacionales e internacionales. En 2009 ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y posteriormente fue reconocido como académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de València.

También mantuvo una estrecha relación con el IVAM, institución a la que donó 512 obras en 2005 y que ha dedicado distintas exposiciones a su producción artística. Entre sus creaciones figura igualmente Ciudad Vigía, incorporada en 2021 al patrimonio artístico de Naciones Unidas.

Personaje del Año 2009 para los lectores de Hortanoticias

Miquel Navarro premio Hortanoticias

La vinculación de Miquel Navarro con l’Horta también tuvo un reconocimiento especial en 2010, cuando los lectores de Hortanoticias lo eligieron Personaje del Año 2009, en una votación popular colgada en nuestra web. Navarro recibió el tradicional socarrat valenciano en un acto celebrado en marzo de 2010, coincidiendo con la inauguración de la entonces nueva sede de Hortanoticias en Benimaclet.

En una entrevista concedida a Hortanoticias en su estudio de Mislata horas antes de recibir el galardón, Navarro expresó la satisfacción que le producía este reconocimiento comarcal.

El escultor explicó entonces que “el premio me hace especial ilusión por dos cuestiones. La primera es porque es un premio votado por la gente de l’Horta y la segunda porque la palabra Horta me suena como algo propio y que me trae recuerdos de mi niñez y de mi pubertad“.

Aquella conversación también permitió conocer su particular concepción de la creación artística y la influencia de las experiencias personales y del entorno cotidiano. Como señaló entonces, “lo que influye en el arte son todos los elementos que se dan en la vida. Todo lo que te rodea y lo que vives”.

L’Almassil y el reconocimiento como Hijo Predilecto de Mislata

El vínculo del artista con Mislata, su ciudad natal quedó especialmente reflejado en L’Almassil, la escultura monumental de 35 metros de altura y 60 toneladas de hierro oxidado que preside la Plaça Major de Mislata.

La obra fue instalada en septiembre de 2010 y concebida como un homenaje al pasado industrial de la localidad. Durante su colocación, Navarro explicó a Hortanoticias que representaba un recuerdo de infancia de la Mislata industrial que había conocido de niño.

La escultura se convirtió en uno de los elementos más reconocibles del municipio y fue inaugurada oficialmente en marzo de 2011, coincidiendo con el reconocimiento institucional del artista como Hijo Predilecto de Mislata.

El Ayuntamiento aprobó esta distinción en un pleno extraordinario, en reconocimiento a su trayectoria artística y a su permanente vinculación con la localidad. Hortanoticias recogió entonces el homenaje municipal al escultor, que nunca dejó de reivindicar sus raíces mislateras.

La Casa-Taller, el último gran sueño cumplido

La inauguración de la Casa-Taller de la Fundació Miquel Navarro, el pasado 25 de junio, supuso la culminación de un proyecto destinado a conservar su patrimonio artístico en el mismo espacio donde había trabajado durante más de cuatro décadas.

Situado en el histórico barrio de la Morería, el centro recupera una antigua instalación industrial que el artista convirtió en su taller y domicilio. El inmueble reúne más de 400 esculturas, pinturas, dibujos, fotografías y otras creaciones que permiten recorrer las distintas etapas de su producción.

La Fundació Miquel Navarro fue constituida en 2020 como entidad privada sin ánimo de lucro con el objetivo de conservar, investigar y divulgar su obra. La rehabilitación del inmueble contó con la colaboración del Ayuntamiento de Mislata, la Diputació de València, la Generalitat Valenciana y el Ministerio de Cultura.

Durante la presentación del museo, Navarro resumió su voluntad de mantener el legado artístico ligado a su ciudad natal: “Este museo puede estar en cualquier ciudad, pero yo quiero que esté aquí en Mislata, donde yo nací“.

La inauguración reunió a más de 300 asistentes y contó con representantes institucionales, artistas, familiares, amigos y vecinos. El espacio nació con la vocación de convertirse en un centro cultural vivo, abierto a exposiciones, actividades educativas y propuestas de creación contemporánea.

Su figura también permanece vinculada a la Biennal de Mislata Miquel Navarro, iniciativa municipal dedicada a promover las artes visuales y apoyar la creación artística contemporánea.

Miquel Navarro desarrolló una carrera universal sin abandonar Mislata, desde donde proyectó sus esculturas y ciudades imaginarias a museos y espacios públicos de todo el mundo. Su muerte deja a la localidad sin uno de sus vecinos más reconocidos internacionalmente, pero también con un patrimonio artístico que él mismo quiso conservar en el lugar donde nació, creció y creó durante más de medio siglo.

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