Un desprendimiento registrado en una obra de Bonrepòs i Mirambell obligó este jueves por la noche a desalojar de manera preventiva una finca y un establecimiento hostelero cercano ante el riesgo que podía suponer la inestabilidad del terreno.

El incidente se produjo en unos trabajos que se desarrollan en la zona de la calle Ernest Lluch, donde los movimientos de tierras provocaron la caída de parte del terreno y la rotura de una tubería de agua.
Como medida de seguridad, los residentes del edificio afectado tuvieron que abandonar temporalmente sus viviendas mientras se comprobaba el estado de la zona y se evaluaba la posible afección a los inmuebles próximos.
Los trabajos ya habían sido paralizados el pasado lunes 27 de julio tras detectarse problemas relacionados con la contención del terreno.
Los vecinos pudieron regresar esa misma noche
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Local de Bonrepòs i Mirambell, con apoyo de agentes de municipios próximos como Tavernes Blanques y Almàssera, mientras se aseguraba el entorno.
La incidencia provocó además la interrupción del suministro de agua y se adoptaron medidas preventivas respecto al suministro de gas en la zona. No consta que se produjera una fuga de gas.
Tras las comprobaciones realizadas, los vecinos desalojados pudieron regresar a sus viviendas alrededor de las 23:20 horas, por lo que el desalojo quedó finalmente limitado a unas horas.
El suceso generó momentos de preocupación entre los residentes, aunque finalmente no fue necesario mantener fuera del edificio a las familias durante la noche.
La actuación se produjo apenas dos semanas después del derrumbe de un edificio en Benetússer, un precedente reciente que ha incrementado la atención sobre cualquier incidencia que pueda afectar a la estabilidad de inmuebles.















































































































































































































