Paiporta ha iniciado hoy las obras de sustitución del Pont Vell, una actuación clave para la reconstrucción del municipio tras la DANA y para mejorar la seguridad y la conexión entre las dos orillas del barranco.

El alcalde de Paiporta, Vicent Ciscar, ha señalado que es “un día de emociones encontradas para un municipio que durante más de un siglo ha tenido en este puente un elemento fundamental de su vida cotidiana y de su memoria colectiva. Decirle adiós no es fácil, pero también sabemos por qué estamos aquí. La DANA nos enseñó, de la forma más dura posible, que ya no basta con reconstruir lo que había. Tenemos la responsabilidad de construir mejor, con más seguridad y pensando en las próximas generaciones”.
La sustitución responde a criterios técnicos y de seguridad. Los estudios realizados tras la DANA determinaron que el Pont Vell, construido hace más de un siglo, presenta un importante deterioro estructural y ha agotado su vida útil. Una rehabilitación integral no permitiría recuperar la infraestructura con las garantías de seguridad necesarias, por lo que se ha optado por una nueva construcción.
El futuro puente tendrá un diseño más eficiente y resistente y contará con un 45 % más de capacidad hidráulica, gracias, entre otras medidas, a un menor número de apoyos y a una mejor orientación respecto al flujo del agua. Sus pilas troncocónicas facilitarán el paso del agua y la estructura estará preparada para responder mejor ante episodios de grandes avenidas.
El nuevo Pont Vell tendrá además 8,5 metros de anchura, un metro más que el actual. Ciscar explica que “el proyecto también incorpora criterios patrimoniales para conservar elementos históricos y mantener la identidad de un puente tan vinculado a Paiporta”.
Vicent Císcar ha explicado que “este derribo no significa que perdamos nuestra historia. Significa que transformamos una herida en una oportunidad para hacer una Paiporta más seguro, más resiliente y mejor preparado”.
Antes del inicio de los trabajos se ha garantizado la conexión entre ambas orillas a través de infraestructuras ya recuperadas, como el Pont Nou, el Puente de la Estación y la pasarela del carrer Convent.
Para Císcar, “hoy despedimos un puente histórico, pero damos el primer paso para levantar otro que protegerá la vida de nuestro pueblo durante muchas décadas”.













































































































































































































