El Ayuntamiento de Tavernes Blanques ha implantado nuevas medidas de acceso, seguridad e higiene en la piscina municipal tras los recientes actos vandálicos y comportamientos incívicos registrados en el recinto.

A partir de ahora, todas las personas que quieran acceder a las instalaciones deberán presentar el DNI, NIE o un documento oficial de identidad.
Además, el consistorio reservará el 90% del aforo para personas empadronadas en Tavernes Blanques, mientras que el 10% restante quedará destinado a usuarios no empadronados.
El objetivo de la medida es priorizar el acceso de los vecinos, mejorar la convivencia y garantizar el buen uso de una instalación especialmente demandada durante los meses de verano.
Más control tras los últimos incidentes
El Ayuntamiento ha explicado que las nuevas normas buscan proteger el bienestar y la seguridad de los usuarios, así como reforzar el control sobre el acceso al recinto.
La decisión llega después de varios episodios que han obligado a intervenir en la piscina municipal. Hace apenas unos días, la presencia de heces obligó a cerrar temporalmente la piscina de Tavernes Blanques para activar el protocolo de limpieza y desinfección.
Posteriormente, el consistorio informó de que la instalación reabría tras superar los controles sanitarios y recuperar las condiciones necesarias para su uso.
Con las nuevas medidas, el Ayuntamiento pretende evitar que se repitan situaciones que afecten al funcionamiento normal de la piscina y perjudiquen al conjunto de los usuarios.
Prioridad para los vecinos
La reserva del 90% del aforo para personas empadronadas permitirá dar prioridad a los vecinos del municipio en los días de mayor demanda.
El 10% restante se mantendrá abierto a personas no empadronadas, aunque su acceso quedará condicionado al límite de plazas disponible.
El consistorio ha defendido que estas medidas persiguen favorecer una convivencia adecuada y asegurar que la piscina municipal pueda disfrutarse en condiciones de seguridad, higiene y respeto.
No es la primera vez que Tavernes Blanques adopta restricciones adicionales en la piscina tras episodios de vandalismo. En 2019, el Ayuntamiento ya endureció las normas de acceso tras varios incidentes que obligaron a interrumpir el servicio.
El nuevo sistema de control estará vigente desde este momento y afectará a todas las personas usuarias de la piscina municipal.




















































































































































































































