El politólogo y ex teniente de alcalde de Quart de Poblet, Juan Medina, ha reclamado en el Parlamento Europeo una agenda climática que escuche más a los territorios afectados por fenómenos extremos y que convierta cada desastre en conocimiento útil para mejorar la prevención, la reconstrucción y la protección de las comunidades.
Medina, embajador del Pacto Europeo por el Clima y consultor en estrategia urbana y adaptación climática, participó los días 1 y 2 de julio en una visita institucional a Bruselas junto a una delegación formada por 20 embajadores y embajadoras españoles del Pacto Europeo por el Clima.
Durante su intervención, el representante valenciano trasladó la experiencia de l’Horta Sud tras la DANA del 29 de octubre de 2024 y defendió que la adaptación climática debe dejar de tratarse como una política secundaria o reactiva.
“Hablamos de vidas, de familias, de barrios enteros y de comunidades que tienen que aprender a convivir con una nueva realidad climática”, expuso ante representantes europeos.
La adaptación climática, una prioridad europea
Medina defendió que la adaptación debe situarse en el centro de las políticas europeas y vincularse a la seguridad, la justicia social, la planificación territorial y la protección de las personas.
El ex concejal de Quart de Poblet hizo referencia al trabajo desarrollado en municipios afectados por la DANA como Paiporta, Picanya, Benetússer, Silla y Alaquàs, donde ha participado profesionalmente en agendas de reconstrucción, estrategia urbana y adaptación climática.
La intervención conecta con el debate abierto en la comarca sobre la necesidad de reconstruir de otra manera. En los últimos meses, representantes de gobiernos intermedios europeos visitaron Picanya, Sedaví y Llocnou de la Corona para conocer la reconstrucción tras la DANA y analizar políticas de resiliencia local.
También desde l’Horta Sud se han impulsado reflexiones sobre el aprendizaje de otros territorios europeos afectados por inundaciones. En 2025, Bartolomé Nofuentes visitó Renania para estudiar el proceso de reconstrucción tras las inundaciones de 2021.
Un foro europeo tras cada desastre
Uno de los mensajes centrales de Medina fue la necesidad de crear un foro europeo permanente sobre adaptación, reconstrucción y aprendizaje climático.
El embajador valenciano planteó que Europa no puede permitir que cada territorio empiece de cero después de una catástrofe y defendió la utilidad de compartir protocolos, tecnologías, metodologías, experiencia ciudadana y políticas públicas.
“Cada desastre genera dolor, pero también conocimiento. La pregunta es por qué no somos capaces de compartir mejor protocolos, tecnologías, metodologías, experiencia ciudadana y políticas públicas útiles para que ningún territorio tenga que empezar de nuevo”, señaló.
Medina vinculó esta propuesta con las inundaciones sufridas en Alemania en 2021 y con la DANA que golpeó la provincia de Valencia en 2024.
Movilidad climática y desplazamientos internos
Durante su participación en Bruselas, Medina reclamó también que la Unión Europea abra una agenda específica sobre movilidad y desplazamiento climático interno.
El representante valenciano advirtió de que los eventos extremos ya están obligando a muchas personas a abandonar temporal o definitivamente sus viviendas y que esta realidad puede aumentar en los próximos años si no se aborda con anticipación, derechos y sensibilidad territorial.
La DANA evidenció esta vulnerabilidad en numerosos municipios de la comarca, donde miles de vecinos tuvieron que abandonar sus viviendas, reorganizar su vida cotidiana o afrontar daños prolongados en infraestructuras, comercios y servicios públicos.
En este contexto, Medina defendió que los municipios son la primera línea de respuesta cuando llega una emergencia y, por tanto, deben ser escuchados, acompañados y financiados por las instituciones europeas.
Cumbre Social Verde en Bruselas
La visita institucional incluyó la participación en la Cumbre Social Verde, organizada por la delegación española del Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas bajo la coordinación del eurodiputado César Luena.
Durante las jornadas se abordaron cuestiones como la adaptación y mitigación del cambio climático, la restauración de la naturaleza, la financiación verde, el coste de la inacción, la biodiversidad y la desinformación climática.
La delegación española mantuvo contactos institucionales con representantes de distintas familias políticas del Parlamento Europeo y trasladó un mensaje común: la emergencia climática no pertenece a una ideología concreta, sino que constituye uno de los grandes retos sociales, democráticos, económicos y territoriales de Europa.
Los embajadores españoles entregaron además una carta abierta firmada por más de 50 representantes del Pacto Europeo por el Clima en la que reclaman reforzar el liderazgo climático de Europa, defender el Pacto Verde Europeo, combatir la desinformación y situar la ciencia, la democracia, la justicia climática y la solidaridad en el centro de la acción política.
“Los municipios son la primera línea de respuesta cuando llega una emergencia. Son quienes acompañan a las personas, quienes reconstruyen y quienes sostienen la vida cotidiana después del desastre. Europa debe regular, sí, pero también acompañar, financiar, aprender y proteger mejor a sus comunidades”, concluyó Medina.





















































































































































































































