La Dirección General del Agua, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha aprobado técnicamente el proyecto de adecuación del barranco de la Saleta, uno de los últimos trámites previos al inicio del procedimiento de licitación de las obras y posterior contratación, que podría producirse en las próximas semanas.

Redactado por la Confederación Hidrográfica del Júcar, el proyecto constituye una de las actuaciones de defensa frente a inundaciones más importantes de la provincia de Valencia. Con una inversión estimada en 150 millones de euros, permitirá dar solución a un problema histórico que afecta a municipios como Aldaia, Alaquàs, Xirivella, Quart de Poblet y València.
El objetivo del proyecto es recuperar una salida hidráulica para las avenidas del barranco, conduciendo los caudales hasta el nuevo cauce del Turia, aumentando significativamente el nivel de protección frente al riesgo de inundación del territorio.
Un proyecto actualizado tras la DANA de 2024
El barranco de la Saleta ha perdido gran parte de su cauce natural como consecuencia del crecimiento urbano y de las distintas infraestructuras construidas a lo largo del tiempo, quedando sin una salida efectiva hacia el río Turia, su salida natural, lo que ha provocado frecuentes y graves inundaciones en las zonas urbanas de Aldaia, Alaquàs, Xirivella, Quart de Poblet y València, siendo la más reciente y destacable la ocurrida como consecuencia de la DANA de finales de octubre de 2024.
Aunque la solución planteada venía desarrollándose desde años atrás, este último episodio de avenida extraordinaria permitió someter el proyecto a una revisión completa a partir de los nuevos estudios hidráulicos realizados por el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX).
Los datos obtenidos mediante técnicas de modelización hidráulica avanzada permitieron comprobar el comportamiento de la infraestructura frente a escenarios extremos y mejorar el diseño inicialmente previsto, reforzando la capacidad y eficacia de la actuación.
Como resultado, se incrementó la capacidad de la conducción principal, que pasa de los 80 m³/s inicialmente previstos a 100 m³/s, permitiendo además incorporar otros 30 m³/s procedentes del tramo urbano del barranco.

Cómo será la solución
La actuación se articula en torno a una gran infraestructura hidráulica diseñada para conducir las avenidas del barranco de la Saleta hasta el nuevo cauce del Turia.
La primera pieza del sistema será una estructura de derivación situada en el entorno de la CV-410 y los accesos a Aldaia y Bonaire, encargada de regular y repartir los caudales procedentes del barranco hacia tres infraestructuras: la propia cuneta de la CV-410, que cuenta con una capacidad superior a 15 m³/s; el encauzamiento que atraviesa el núcleo urbano de Aldaia y cuya ampliación está llevando a cabo el Ayuntamiento de este municipio para dotarlo de una capacidad de 30 m³/s; y una nueva conducción soterrada que posteriormente da paso a la vía verde, con una capacidad de 100 m³/s.
Esta conducción, de aproximadamente 4 kilómetros de longitud, estará formada por grandes marcos de hormigón armado de hasta 7,5 metros de anchura y 4 metros de altura, y vehiculizará el flujo a través de la zona norte de Aldaia hasta conectar con el tramo final de la actuación.
Uno de los elementos más destacados del proyecto es precisamente la integración de los caudales procedentes del tramo urbano de la Saleta en una única infraestructura. La conducción ha sido diseñada para transportar inicialmente hasta 100 m³/s procedentes de la cabecera del barranco y aumentar posteriormente su capacidad hasta los 130 m³/s tras incorporar otros30 m³/s procedentes del encauzamiento urbano, permitiendo gestionar conjuntamente ambos flujos antes de su llegada al Turia.
Entre los puntos de mayor complejidad técnica destaca el cruce bajo la línea ferroviaria València-Utiel, que se resolverá mediante una hinca subterránea que permitirá ejecutar la infraestructura sin interrumpir el tráfico ferroviario.
Una vez finalizada la conducción soterrada, los caudales continuarán su recorrido a través de una vía verde hidráulica de cerca de tres kilómetros de longitud. Este tramo abierto permitirá completar la transición hasta el Turia mediante un encauzamiento integrado en el paisaje agrícola de la huerta y adaptado a las características del terreno.
La actuación culminará con la conexión del sistema al nuevo cauce del río Turia mediante una infraestructura específica situada bajo la V-30, que se ejecutará en colaboración con la Demarcación de Carreteras del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Esta conexión, que se llevará a cabo en una fase independiente debido a su complejidad técnica, permitirá incorporar de forma segura los caudales al cauce receptor y completar así el recorrido hidráulico que históricamente seguían las aguas del barranco antes de la construcción del nuevo cauce y de la V-30.
La primera gran obra de una solución integral
Cabe señalar que este proyecto constituye la primera gran actuación frente al riesgo de inundación en la cuenca del barranco del Poyo, que será complementada por toda una serie de proyectos aguas arriba que reducirán significativamente los caudales circulantes y que supondrán una solución integral para la cuenca, tal y como se recoge en el Plan para la Recuperación y Mejora de la Resiliencia frente a las inundaciones en el territorio afectado por la DANA en la Comunitat Valenciana.
Actualmente, la Confederación Hidrográfica del Júcar trabaja junto al MITECO en la redacción de diez proyectos, adjudicados recientemente por un valor de más de 3 millones de euros, para reducir el riesgo de inundación, entre ellos los correspondientes a las ramblas del Poyo y Pozalet-Saleta, la zona del río Magro o las zonas de almacenamiento controlado de prevención de avenidas en los entornos de Chiva y Utiel.
En este contexto, la Confederación trabaja de forma coordinada con los ayuntamientos implicados en la definición del alcance y contenido de los proyectos, con el objetivo de garantizar que las soluciones planteadas respondan a las necesidades reales del territorio.














































































































































































































