El monumento dedicado a las personas voluntarias que ayudaron tras la DANA del 29 de octubre de 2024 avanza hacia su instalación en València coincidiendo con el segundo aniversario de la catástrofe. La escultura, diseñada por el dibujante valenciano Paco Roca, se encuentra ya en Alcantarilla (Murcia), donde será fundida en bronce con el objetivo de que pueda instalarse antes del próximo 29 de octubre en la plaza de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, en La Torre.
Este espacio tuvo un papel destacado durante los días posteriores a la tragedia, al convertirse en uno de los principales puntos de coordinación del movimiento de voluntariado que se desplazó hasta las zonas afectadas para colaborar en las tareas de ayuda y recuperación.
Una escultura de 2,20 metros como homenaje a la solidaridad
El Ayuntamiento de València adjudicó el pasado 1 de julio a Paco Roca el contrato para el diseño, producción e instalación del monumento por un importe de 50.600 euros, IVA incluido, y con un plazo de ejecución de tres meses. La iniciativa surgió de los presupuestos participativos ‘VLC Participa’ correspondientes a 2025/2026.
La obra tendrá 2,20 metros de altura y reproducirá en bronce el mural creado por Roca que se encuentra en la fachada de La Rambleta. La escultura representa a una joven voluntaria cubierta de barro que avanza con decisión mientras lleva un barreño en una mano y una escoba en la otra.
La imagen se convirtió en uno de los símbolos del movimiento ciudadano surgido tras la DANA y pretende ahora trasladar al espacio público el recuerdo de aquella respuesta solidaria.
Paco Roca ha explicado: “Si algo hubo de positivo en aquel desastre fue sin duda el movimiento solidario que se dio de forma espontánea y que tanto ayudó a los afectados en uno de los peores momentos de la historia de la Comunitat Valenciana. Quise que ese movimiento ciudadano no quedara en el olvido y realicé esa ilustración”.
El artista ha recordado también el alcance que tuvo aquella movilización: “El dibujo mostraba a una chica joven, una de las miles de personas voluntarias que desinteresadamente fueron a prestar ayuda a quienes sufrieron en primera persona el desastre. Esta marea de solidaridad, a la que en poco tiempo se sumaron personas de todo el país y de parte del extranjero, fue fundamental para poder empezar a recuperar las zonas afectadas”.
Del mural al bronce
La transformación de la ilustración en una escultura monumental ha sido responsabilidad de Ángel de Fabero y José Ramón Puchades, fundadores del estudio de escultura 5PUNTO1, que acumula más de 25 años de trayectoria conjunta.
El trabajo comenzó con una maqueta a menor escala para definir la composición, los volúmenes y las proporciones de la figura. Posteriormente, los artistas trasladaron esas dimensiones al modelo definitivo de 2,20 metros, utilizando una estructura de hierro y madera para soportar el material durante el modelado.
El personal técnico municipal del Servicio de Patrimonio Histórico y Artístico comprobó el pasado 20 de julio, durante una visita al taller de 5PUNTO1 en Riba-roja de Túria, que el modelado a tamaño real ya estaba terminado y que la pieza podía iniciar el proceso de fundición. En aquella visita también se concretó la tonalidad de la pátina que tendrá finalmente la escultura.
Una fundición a 1.100 grados antes de su instalación
La pieza ha sido trasladada a Alcantarilla para afrontar las distintas fases necesarias para convertir el modelo en una escultura de bronce. El proceso incluye la elaboración del molde negativo y la reproducción de la figura en cera, completamente hueca y con un grosor de unos milímetros.
A continuación se realizará el molde refractario que permitirá soportar las elevadas temperaturas de la fundición. El bronce será vertido a unos 1.100 grados centígrados antes de proceder al desmoldado, pulido y cincelado manual de la superficie.
La última fase será la aplicación de una pátina química al fuego, que dará a la escultura su tonalidad definitiva y contribuirá a protegerla frente a la oxidación provocada por las condiciones ambientales.
Roca ha señalado que la elección de esta imagen responde precisamente al valor simbólico que adquirió tras la catástrofe: “La ilustración de la voluntaria en actitud positiva tuvo mucha repercusión, se hizo popular en redes y protagonizó carteles y murales. Por eso, cuando acepté el encargo del Ayuntamiento, elegí este dibujo, como homenaje a las víctimas de la DANA, a todo ese movimiento solidario y a los valores que representó”.
Si se cumplen los plazos previstos, la joven voluntaria representada por Paco Roca ocupará un espacio permanente en La Torre coincidiendo con el segundo aniversario de la DANA, como recuerdo a las víctimas y reconocimiento a las miles de personas que participaron en las labores de ayuda y recuperación.

























































































































































































































