La primera jornada de la novena edición del Festival de Les Arts, celebrado en el entorno de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de València, se ha desarrollado bajo estrictas restricciones de volumen que han condicionado la acústica de las actuaciones musicales. Las limitaciones responden al cumplimiento de una sentencia del juzgado de lo Contencioso-Administrativo que obliga al Ayuntamiento de València a aplicar la normativa de ruidos vigente con el fin de salvaguardar el derecho a la intimidad de los residentes de las zonas de viviendas próximas.

El cumplimiento de este mandato judicial ha fijado los umbrales máximos de emisión sonora en 85 decibelios durante el día y 80 decibelios en el horario nocturno. Estos parámetros técnicos impidieron emplear las potencias habituales en eventos de gran concurrencia al aire libre, lo que suscitó protestas y peticiones de aclaración por parte del público asistente tanto en el propio recinto como a través de canales digitales.
Incidencias y declaraciones de los artistas en los escenarios
Las limitaciones de sonorización afectaron de manera directa a la dinámica de las actuaciones, obligando a los artistas a intervenir desde el escenario para informar sobre la situación regulatoria:
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Leire Martínez: La intérprete se vio obligada a interrumpir su actuación durante unos minutos debido a las señales de descontento del público por la falta de audición. La artista aclaró a los asistentes que la situación derivaba de las directrices de control de ruido municipales impuestas al festival. Tras una leve corrección técnica permitida dentro de los márgenes legales, el concierto pudo reanudarse.
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Pignoise: El grupo madrileño, que ofreció su concierto en el escenario secundario del recinto, experimentó el nivel de proyección más bajo de la jornada. El vocalista de la formación, Álvaro Benito, solicitó la comprensión del público asistente y puntualizó que los parámetros de sonido eran ajenos al control técnico de la banda.
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Siloé: La banda vallisoletana, una de las principales atracciones de la programación nocturna, manifestó de forma visible su disconformidad con las condiciones del evento mediante carteles en el escenario, calificando las restricciones de perjudiciales para los asistentes y el personal técnico. No obstante, completaron su repertorio agradeciendo el respaldo de los espectadores.
Precedentes y contexto administrativo
La coyuntura actual del festival es consecuencia directa del litigio vecinal fundamentado en la protección contra la contaminación acústica en espacios urbanos. Mientras que otros eventos de gran formato previstos en el mismo emplazamiento, como el festival Big Sound, han optado por reubicar sus escenarios a localizaciones alternativas de la provincia, la organización de Les Arts decidió mantener el encuentro en su ubicación fundacional asumiendo los topes de decibelios requeridos por la judicatura.
Por otra parte, la jornada musical también sirvió de altavoz para dinámicas de carácter laboral externas. Formaciones como la propia Siloé o Ángelus Apátrida exhibieron sobre las tablas camisetas de color verde como muestra de apoyo y solidaridad con el colectivo de docentes de la enseñanza pública valenciana, que actualmente se encuentra en su vigésima jornada de huelga indefinida.



































































































































































































































