El Ayuntamiento de València ha iniciado las obras de impermeabilización y climatización de L’Almoina, unas obras que tienen un coste de 1.723.777,99 euros y una duración de 14 meses durante los cuales el museo permanecerá cerrado.

Las obras pretenden poner fin a los problemas de impermeabilización del estanque ubicado en superficie, sobre el museo, y mejorar también la climatización del centro con el objetivo de controlar mejor la temperatura y la humedad en el interior del recinto.
El efecto de las lluvias, el mobiliario urbano, las filtraciones de agua desde los paneles de cristal que cubren el recinto, la falta de encaje de las baldosas de la plaza y los maceteros que rodean la alberca han provocado goteras y formaciones calcáreas que afectan al espacio museístico y a las piezas que lo integran.
Así, las obras impermeabilizarán las arquetas, mejorarán la estanqueidad del estanque, limpiarán y repararán la impulsión y el desaguado de la lámina de agua y sanearán las juntas de unión de las piezas de vidrio. También está prevista la reforma del sistema de climatización con la instalación de un sistema de alto rendimiento energético y que cumpla con la normativa vigente.
Además, y como trabajos adicionales, se substituirá el alumbrado exterior por luminarias led más eficientes, se instalará una pantalla gigante en el acceso y se limpiarán o sustituirán elementos auxiliares como compuertas, cableado, bombas de recirculación o toberas de impulsión.
Con estos trabajos, que está previsto que finalicen en el otoño de 2027, el Ayuntamiento pretende poner en valor el yacimiento musealizado que narra los orígenes de la ciudad y que recibió el año pasado un total de 91.660 visitas.
La alcaldesa, María José Catalá, acompañada del concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, ha visitado hoy el centro cultural y ha afirmado que “este es el yacimiento musealizado más visitado de València y el corazón de la ciudad pero, durante estas últimas dos décadas, no se ha hecho una intervención de la magnitud de la que emprendemos en este momento y que tiene el objetivo de evitar las filtraciones que se vienen produciendo en el yacimiento y mejorar la climatización. Y es una cuestión compleja porque nos encontramos en un yacimiento, lo que quiere decir que no toda técnica puede emplearse y, por lo tanto, hay que hacer un trabajo bastante riguroso”.
Según la alcaldesa, “la alberca exterior del recinto no es el principal motivo de las filtraciones, es un motivo pero no es el principal. Hay lugares donde, en su día, no se pudieron crear muros de contención porque evidentemente el yacimiento continúa hacia la Basílica y esto genera este tipo de filtraciones. La colocación de una alberca es una técnica que se emplea en muchísimos lugares, es una técnica que permite observar el yacimiento desde fuera, tiene su complejidad pero lo mantendremos resolviendo las filtraciones que puedan producirse”.
María José Catalá, quien ha recordado que ya a principios de la legislatura se invirtieron 0,8 millones de euros en la mejora del alumbrado y en la reparación de los audiovisuales del yacimiento, ha valorado L’Almoina como “un elemento identitario, un elemento de alto valor patrimonial que conviene cuidar y proteger, un lujo para la ciudad que hay que poner en valor”.




























































































































































































