El Ayuntamiento de València ha comenzado un ambicioso proyecto piloto de riego urbano inteligente, enmarcado dentro del Sandbox Urbano. Esta iniciativa busca optimizar el uso del agua y mejorar la salud del arbolado en la ciudad.

La actuación se lleva a cabo en la calle de Almassora, abarcando una superficie de 1.680 m2. Este piloto tiene como finalidad evaluar la eficacia y escalabilidad de soluciones innovadoras en condiciones reales.
Colaboración e Innovación
El proyecto surge a partir de un convenio de colaboración entre València Innovation Capital (VIC) y The Mother Trees (VLC City Lab). Su objetivo es abordar los desafíos urbanos mediante la colaboración entre grandes empresas y startups, en respuesta a la necesidad de ser resilientes ante fenómenos climáticos extremos.
Este esfuerzo ha dado paso a la implementación de soluciones innovadoras para la gestión eficiente del agua y la resiliencia del arbolado, en colaboración con Grupo Simetría y la empresa tecnológica Fliwer.
La Plataforma Fliwer One
El piloto integra la solución Fliwer One, una plataforma que utiliza el Internet de las Cosas (IoT) para manejar de manera inteligente sistemas de riego. Esta herramienta ajusta las necesidades hídricas de las áreas verdes en tiempo real, lo que contribuye a una reducción del consumo de agua y mejora las condiciones de crecimiento del arbolado.
La concejala de Innovación, Paula Llobet, destacó que el Sandbox Urbano transforma la ciudad en un laboratorio de innovación abierta, donde la colaboración entre empresas, administración y ciudadanos permite probar soluciones a los retos urbanos. “Queremos que València sea un referente en el uso de tecnologías que mejoren los servicios públicos”, afirmó.
Evaluación y futuro del proyecto
La fase principal del piloto se desarrollará durante tres meses, con posibilidad de extensión a un máximo de doce meses para una evaluación más exhaustiva. Durante este tiempo, se analizarán indicadores como la reducción del consumo de agua y la fiabilidad técnica del sistema, cruciales para valorar la posible expansión de esta tecnología.
El proyecto se llevará a cabo conforme a la normativa local y europea en materia de seguridad y protección de datos, incluyendo acciones de divulgación y elaboración de informes técnicos para facilitar la transferencia de conocimiento.
Este plan piloto se suma a otras iniciativas del Sandbox Urbano, reafirmando la posición de València como un entorno idóneo para el desarrollo de soluciones innovadoras que apunten a una ciudad más sostenible y resiliente.

















































































































































































































