El Ayuntamiento de Paterna ha puesto en marcha una campaña específica en la zona residencial de La Canyada con el objetivo de controlar la población de palomas urbanas y mejorar la salubridad de los espacios públicos, especialmente en aquellos puntos con mayor afluencia de personas.

La iniciativa, impulsada por la concejalía de Sanidad en coordinación con el área de Medio Ambiente, se desarrolla bajo el lema ‘No alimentes a las palomas. Por su bien y por el de Paterna’. Esta acción busca concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de no aportar comida a estas aves en la vía pública como medida clave para frenar su reproducción descontrolada.
El concejal de Sanidad, Julio Fernández, ha explicado que “alimentar a las palomas favorece su reproducción descontrolada y puede generar problemas de higiene y convivencia en nuestros barrios”. Por ello, el responsable municipal ha subrayado que “la colaboración de los vecinos y vecinas es fundamental para garantizar la eficacia de esta campaña”. Asimismo, Julio Fernández ha destacado que “estamos abordando esta situación desde una perspectiva integral, combinando medidas de control poblacional, limpieza y sensibilización ciudadana para garantizar espacios públicos más saludables y seguros”.
Como parte de las actuaciones, el Ayuntamiento de Paterna ha contratado a una empresa especializada en control de plagas y avifauna, la cual ya ha procedido a la colocación de jaulas trampa en distintos puntos estratégicos de La Canyada. Este sistema, debidamente autorizado y regulado, permite gestionar de forma eficaz y supervisada el exceso de ejemplares en la zona. De forma paralela, los servicios municipales han intensificado los trabajos de limpieza en las áreas más afectadas por la acumulación de excrementos.
Dentro del marco de la campaña, la administración local ha instalado cartelería informativa en enclaves de alta concurrencia como la Plaza Puerta del Sol, la estación de metro de La Canyada, el Parque de La Canyada (La Pinada) y los entornos próximos a locales de hostelería con terraza, recordando a los peatones la prohibición implícita de depositar restos de comida en la vía pública.

















































































































































































































