El Ayuntamiento de València destinará 300.000 euros al año durante los próximos cuatro ejercicios a un programa dirigido a la prevención y protección de niños y adolescentes que se encuentran en situación de vulnerabilidad o riesgo social en los barrios de Orriols y Torrefiel. En total, la iniciativa contará con una financiación municipal de 1,2 millones de euros.
La Junta de Gobierno Local ha aprobado este viernes la concesión de una subvención a la Fundación FISAT Salesianos Social, entidad encargada de desarrollar el programa en colaboración con los servicios sociales municipales y diferentes agentes sociales del entorno.
Prevención del absentismo y apoyo a las familias
La iniciativa contempla distintas líneas de actuación centradas en la prevención y el acompañamiento de menores y sus familias. Entre ellas se incluyen medidas para combatir el absentismo y el abandono escolar, la creación de itinerarios personalizados y acciones de apoyo y formación dirigidas a las familias.
El portavoz del gobierno municipal, Juan Carlos Caballero, ha explicado que “este programa contempla acciones de prevención del absentismo y el abandono escolar, el desarrollo de itinerarios personalizados, el apoyo y formación a las familias y la promoción de una cultura del buen trato hacia la infancia y la adolescencia”.
El programa también pretende reforzar la coordinación entre los recursos públicos y las entidades que trabajan en estos barrios para ofrecer una atención más cercana a los menores que se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad.
Un programa activo desde 2022
La Fundación FISAT puso en marcha este programa en 2022 y mantiene otras iniciativas de carácter social en diferentes barrios de València. La entidad forma parte además de la Mesa de Prevención en Infancia y Adolescencia, un espacio de coordinación y trabajo conjunto entre el Ayuntamiento y las organizaciones sociales.
Con esta colaboración, el consistorio busca reforzar las actuaciones destinadas a proteger los derechos de la infancia y la adolescencia. Caballero ha concluido: “La colaboración busca contribuir a la defensa de los derechos de la infancia y la adolescencia mediante actuaciones dirigidas a colectivos especialmente vulnerables”.


































































































































































































