Pedro Sánchez ha acostumbrado a todos los españoles a que cualquiera de sus actuaciones ya no nos sorprenda, por muy graves que sean. Eso no significa, ni mucho menos, que aprobemos ni toleremos sus continuos traspasos de líneas rojas, ni el vapuleo que hace del Estado, instituciones y ordenamiento jurídico para su propio interés.

Aunque hace tiempo que su deriva no tiene techo y lo inimaginable puede hacerse real con él, la acumulación de desmanes y escándalos hace la situación insostenible, si es que en algún momento fue sostenible. Pero Ceuta, ha hecho que algo pueda cambiar, que la ignominiosa era Sánchez tenga muy próximo su fin.
La invasión perpetrada el 31 de julio por miles de personas en la ciudad de Ceuta que, a día de hoy, más de un mes y medio después, sigue imposibilitando una vida normal de todos los ceutíes, ha tenido una respuesta ciudadana y social histórica. La sensación de haber dejado solo a un territorio, a sus ciudadanos, a una ciudad que defiende nuestra democracia, nuestros valores y los derechos humanos, ha hecho solidarizarse a todos los españoles con los vecinos de Ceuta. Y no, no es racismo, porque nadie tiene nada contra la mayoría de personas desamparadas que ha utilizado el régimen de Marruecos para atacar la soberanía española, jugando con su esperanza y sus ilusiones.
Las Fuerzas Armadas, las policías, la Guardia Civil, los sanitarios, los funcionarios del Estado, etc. han estado desde el primer momento dando la cara ante esta crisis, sin el apoyo decidido y firme del Gobierno de España, que los ha dejado abandonados a su suerte, mientras sus Ministros hacen cola para alabar a Marruecos. La implicación de Marruecos en estos hechos está quedando demostrada, día tras día, con las informaciones que van saliendo y que dejan en evidencia la actuación del gobierno y sus responsables, que fueron informados por los servicios de inteligencia españoles de lo que se avecinaba en la frontera ceutí.
Lo que no se puede permitir es que Sánchez tenga rehenes a todos los españoles porque él sea rehén de Rabat. Cualquier cosa que tenga el régimen alauita de Sánchez, o de alguien de su gobierno, no puede ser peor que un ataque deliberado y abierto contra nuestra soberanía e integridad, contra los derechos y libertades fundamentales de los ceutíes, que desde aquel día viven en el caos y la inseguridad. Todo, por el miedo a Marruecos de nuestro gobierno.
[ Amparo Folgado | Alcaldesa de Torrent y presidenta local del PP | @amparofolgado ]























































































































































































































