Agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional han detenido en Torrent a un hombre de 28 años por un delito de malos tratos en el ámbito familiar tras someter a su pareja a violencia física y psicológica continuada.

La investigación, iniciada el pasado 19 de mayo, revela que el arrestado no solo agredió a la mujer durante la gestación, sino que tras el parto comenzó a instrumentalizar al bebé lactante, de apenas dos meses de vida, para potenciar el control y el sometimiento emocional sobre la víctima.
Violencia desde el inicio de la gestación
La investigación policial ha permitido reconstruir un historial de agresiones que se inició en el mismo momento en que el detenido tuvo conocimiento del embarazo. El hombre se mostró radicalmente contrario a que la mujer continuara con la gestación, desencadenando una espiral de maltrato físico y psicológico:
Refugio en una vecina: Los episodios violentos se agravaron con el paso de los meses. La situación llegó a tal extremo que, cuando la víctima se encontraba en el octavo mes de embarazo, se vio obligada a huir de la vivienda común y refugiarse en casa de una vecina para proteger su vida y la del feto frente a los golpes del agresor.
Perfil vulnerable: Los agentes de la UFAM determinaron que la madre se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad, agravada por el aislamiento y la falta de recursos durante el proceso.
El bebé como herramienta de sumisión emocional
El aspecto más grave detectado por los investigadores tras el nacimiento del menor ha sido el uso del recién nacido como un objeto de presión psicológica. Lejos de cesar la violencia tras el parto, el detenido presuntamente comenzó a utilizar al lactante de dos meses para anular la voluntad de la madre.
De acuerdo con las pesquisas, el hombre profería amenazas constantes centradas en la custodia del menor, asegurándole que le quitaría al bebé de forma definitiva para entregárselo a otra mujer para que lo criara. Esta estrategia de violencia psicológica buscaba infligir un daño emocional severo y forzar a la víctima a mantenerse bajo su control. Tras recopilar todos los indicios, la Policía Nacional detuvo al sospechoso, quien tras pasar a disposición judicial ha quedado en libertad con cargos.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia de género las 24 horas del día. Es gratuito, confidencial y no deja rastro en la factura telefónica (aunque se debe borrar del historial de llamadas del terminal). En caso de emergencia urgente, se debe llamar al 112.
















































































































































































































