La alcaldesa de Catarroja estima que el municipio tardará 14 años en recuperar la normalidad tras la dana

La recuperación completa de Catarroja tras la devastación causada por la dana no será un proceso de pocos años. La alcaldesa, Lorena Silvent, calcula que el municipio necesitará alrededor de 14 años para volver a una situación de normalidad, un plazo que, a su juicio, refleja la magnitud del reto al que se enfrenta una ciudad donde “no hay un barrio, una calle o una zona que no esté afectada“.

Lorena Silvent Catarroja

Mientras el Ayuntamiento impulsa más de 220 millones de euros en proyectos de reconstrucción, la regidora advierte de que el principal obstáculo ya no es la financiación, sino la falta de herramientas extraordinarias para ejecutar unas obras sin precedentes. “Lo que necesitamos es poder actualizar la contratación, un plan de contratación“, ha reclamado, al tiempo que pidió mecanismos excepcionales para los municipios más castigados por la catástrofe.

Ese ha sido el principal mensaje trasladado por la alcaldesa de Catarroja, Lorena Silvent, durante un balance del estado de la reconstrucción, en el que ha insistido en que los ayuntamientos necesitan herramientas excepcionales para afrontar un proceso sin precedentes.

La alcaldesa ha afirmado: “No es un tema económico. Lo que necesitamos es poder actualizar la contratación, un plan de contratación“, quien advirtió de que la legislación actual impide responder con la agilidad que requiere una catástrofe de estas dimensiones.

Treinta y ocho proyectos para recuperar el municipio

El consistorio trabaja actualmente sobre 38 memorias técnicas que agrupan las principales actuaciones de reconstrucción. De ellas, 23 ya han recibido la aprobación del Ministerio y han sido encomendadas a TRAGSA para continuar con su desarrollo, mientras que otras cuatro cuentan ya con autorización para iniciar la fase de ejecución de obras.

A estas cifras se suman otras catorce memorias que todavía se encuentran en diferentes fases de tramitación administrativa, pendientes de informes municipales o ministeriales antes de convertirse en proyectos constructivos. Silvent ha explicado que el objetivo no pasa únicamente por reconstruir lo que existía antes de la riada, sino aprovechar las inversiones para adaptar todas las instalaciones municipales a nuevos criterios de sostenibilidad y resiliencia.

La alcaldesa ha señalado: “No estamos solo rehabilitando. Estamos mejorando las infraestructuras y adaptándolas al cambio climático para prevenir futuras inundaciones, olas de calor y crear espacios refugio“.

La falta de personal amenaza los plazos

Aunque los recursos económicos están garantizados, el Ayuntamiento reconoce que carece de capacidad técnica suficiente para gestionar un volumen inversor que multiplica por varias veces el presupuesto ordinario municipal. Actualmente, el área de Territorio y Urbanismo cuenta con una plantilla muy reducida para afrontar cientos de expedientes simultáneos.

Silvent ha reclamado: “Necesitamos que los diez ayuntamientos más afectados tengan mecanismos extraordinarios“. Así mismo ha recordado que la contratación pública continúa sometida a los procedimientos ordinarios, lo que dificulta incorporar arquitectos, ingenieros o personal técnico especializado.

Según ha explicado, incluso cuando el Ayuntamiento consigue crear bolsas de trabajo, la mayoría de profesionales rechazan las plazas porque encuentran mejores condiciones laborales en el sector privado o en otras administraciones.

A ello se suma la elevada rotación del personal y la imposibilidad de ofrecer estabilidad durante todo el proceso de reconstrucción. La alcaldesa ha lamentado: “No nos han habilitado mecanismos para que podamos contratar personal para la reconstrucción sin límite temporal“.

Una inversión sin precedentes

El volumen económico que maneja actualmente Catarroja refleja la magnitud del reto. El presupuesto municipal habitual rondaba los 28 millones de euros, con una capacidad real de ejecutar alrededor de tres millones anuales en inversiones. Ahora, el Ayuntamiento debe gestionar actuaciones que superan los 220 millones de euros únicamente en obras de recuperación.

La alcaldesa ha recordado que esta cifra no incluye el resto de ayudas estatales destinadas a servicios sociales, empleo o recuperación económica.

Silvent ha explicado: “Nuestro presupuesto se ha visto incrementado porque ahora gestionamos una cantidad de recursos nunca antes vista para un ayuntamiento como el nuestro“. No obstante, ha insistido en que disponer del dinero no garantiza que pueda ejecutarse dentro de los plazos previstos.

La burocracia, el gran cuello de botella

Uno de los mensajes más reiterados durante la comparecencia ha sido la necesidad de adaptar los procedimientos administrativos a una situación excepcional.

Silvent considera que las actuales normas de contratación y control fueron diseñadas para inversiones ordinarias, no para la reconstrucción integral de un municipio de más de 31.000 habitantes. La alcaldesa ha defendido: “No se puede perder la perspectiva de que esto es un daño causado por una catástrofe”.

La alcaldesa ha explicado que el Ayuntamiento comparte la necesidad de garantizar la transparencia y la correcta fiscalización del dinero público, pero considera imprescindible simplificar determinados trámites para evitar retrasos de varios años.

En este sentido, ha alertado de que la lentitud administrativa también termina afectando al sector privado. Las empresas constructoras encuentran dificultades para planificar plantillas, materiales o calendarios cuando las adjudicaciones se prolongan durante meses.

Silvent ha asegurado: “Las empresas no pueden dimensionar ni las plantillas ni los materiales porque no saben cuándo empezarán realmente las obras“.

Reconstruir sin paralizar la ciudad

Otro de los grandes retos será compatibilizar las obras con la actividad diaria de un municipio completamente consolidado. La alcaldesa ha recordado que muchas de las actuaciones afectarán a calles, polígonos industriales y espacios públicos donde continúan desarrollándose actividades económicas.

Silvent ha afirmado: “La ciudadanía y las empresas necesitan certezas para poder hacer inversiones y tener estabilidad“.

En el caso de las áreas industriales, ha explicado, será necesario garantizar el acceso permanente de camiones y mercancías mientras se desarrollan las obras de renovación de infraestructuras.

La alcaldesa ha reconocido: “No puedo decir: ‘Lo hacemos todo de golpe en un mes y medio’. Tenemos que compatibilizar las obras con los usos de una ciudad de más de 31.000 habitantes. Es un reto complicado“.

Transparencia para combatir el desencanto ciudadano

Durante su intervención, Silvent también ha hecho autocrítica sobre la necesidad de explicar con mayor claridad el proceso de reconstrucción para evitar la frustración ciudadana provocada por la lentitud de los trabajos: “Esto es una cuestión de humanidad y también de democracia“.

La alcaldesa ha defendido que todas las administraciones deben hacer un esfuerzo por explicar las distintas fases técnicas que requiere cada proyecto. Silvent ha indicado: “Hay que explicar que esto es complicado. Hay que explicar las fases del proyecto, las responsabilidades y todo lo que supone gestionar estos fondos”.

Asimismo, ha advertido de que convertir la reconstrucción en un enfrentamiento político solo contribuye a aumentar la desconfianza de la ciudadanía: “La ciudadanía no debe notar que las administraciones, da igual el color político, no son útiles“.

Los grandes proyectos marcarán la transformación del municipio

Más allá de la gestión administrativa, el Ayuntamiento ha fijado una hoja de ruta con una quincena de actuaciones consideradas prioritarias para devolver cuanto antes la normalidad a los servicios públicos. Equipamientos culturales, instalaciones deportivas, centros educativos, espacios públicos y redes de saneamiento concentran las inversiones más importantes de la reconstrucción.

Silvent ha explicado que la intención del consistorio es que buena parte de estas actuaciones puedan estar iniciadas o, al menos, adjudicadas durante el primer trimestre de 2026. La alcaldesa ha señalado: “Los 15 proyectos prioritarios tienen trabajos sociales, arquitectónicos, de seguridad y de prevención, por eso estamos centrando todos los esfuerzos en que puedan avanzar cuanto antes”.

El Teatro Auditorio se renovará con una inversión cercana a los nueve millones

Uno de los proyectos más ambiciosos será la rehabilitación integral del Teatro Auditorio, una actuación presupuestada en torno a los nueve millones de euros. El edificio, uno de los principales referentes culturales de Catarroja, no solo recuperará los daños sufridos, sino que incorporará mejoras técnicas y energéticas que nunca llegaron a ejecutarse desde su construcción.

La intervención contempla la renovación completa de las instalaciones escénicas, la modernización de los sistemas eléctricos, la mejora de la eficiencia energética y la climatización integral del inmueble. “No estaba climatizado, es decir, cuando se construyó el teatro no existía un sistema de climatización”, ha recordado la alcaldesa para explicar la oportunidad que supone adaptar ahora el edificio a las necesidades actuales.

El proyecto ya ha sido aprobado y el Ayuntamiento espera la adjudicación de las obras, cuyo plazo de ejecución se sitúa en torno a los ocho meses.

La piscina cubierta cambiará de ubicación para garantizar su futuro

Otra de las actuaciones estratégicas será la reconstrucción de la piscina cubierta municipal, una instalación especialmente demandada por la población mayor y por los clubes deportivos del municipio. La dana dejó prácticamente inservible el edificio, por lo que el Ayuntamiento ha optado por replantear completamente su ubicación.

La nueva piscina se construirá dentro del polideportivo municipal, en una zona menos expuesta al riesgo de inundaciones y que permitirá reorganizar el conjunto de las instalaciones deportivas. La inversión rondará los 7,5 millones de euros.

La actuación también supondrá una redistribución de los espacios deportivos, agrupando las pistas de deportes de raqueta y liberando el solar que actualmente ocupa la piscina.

Lejos de perder ese espacio, el Ayuntamiento proyecta construir un aparcamiento subterráneo, nuevas dependencias municipales, almacenes y un edificio que funcione también como refugio climático para el barrio.

La infraestructura no se pierde“, ha subrayado Silvent al explicar que el nuevo edificio mantendrá servicios ya existentes e incorporará nuevos usos para revitalizar la zona.

La alcaldesa ha reconocido que esta memoria ha requerido meses de trabajo conjunto con el comisionado para lograr que las modificaciones fueran compatibles con las bases de las ayudas estatales.

La Escuela de Personas Adultas crecerá y abrirá sus espacios a la ciudadanía

La recuperación de la Escuela de Personas Adultas constituye otra de las prioridades municipales. El edificio histórico situado en la avenida Rambleta será rehabilitado respetando su protección patrimonial, mientras que la parte más dañada será sustituida por nuevas construcciones industrializadas que permitirán ampliar considerablemente las instalaciones.

El proyecto contempla nuevas aulas, biblioteca, laboratorio y espacios polivalentes para una asociación que reúne a cerca de 300 socios y socias. Además, toda la parcela se integrará urbanísticamente con el entorno. La alcaldesa resumió que “será un espacio abierto a la ciudadanía“, resumió la alcaldesa.

La actuación cuenta con un presupuesto inicial cercano a 1,75 millones de euros, aunque la cifra definitiva dependerá del desarrollo del proyecto constructivo.

La plaza Mayor se adaptará al cambio climático

La remodelación integral de la plaza Mayor y de su aparcamiento subterráneo constituye otro de los proyectos emblemáticos de la reconstrucción. En el estacionamiento, con más de 460 plazas municipales y acceso a tres garajes privados, se renovarán completamente las instalaciones eléctricas y se adaptará el espacio a la normativa vigente de accesibilidad.

El proyecto incluye plazas para personas con movilidad reducida, preinstalación de cargadores eléctricos y una nueva infraestructura energética que permitirá electrificar progresivamente la totalidad del aparcamiento. En superficie, la actuación supondrá una transformación profunda del espacio urbano.

El actual pavimento de mármol será sustituido por materiales más resistentes y permeables, se renovará la red de evacuación de aguas pluviales y se crearán nuevas zonas de sombra y descanso para hacer frente a los efectos del cambio climático.

La alcaldesa ha defendido: “Tenemos que ganar espacios comunes, espacios de sombra y adaptarnos al cambio climático“.

Las obras del aparcamiento comenzarán con los trabajos de demolición y retirada de instalaciones, mientras que la remodelación de la plaza se desarrollará posteriormente con un plazo estimado de entre seis y nueve meses.

El alcantarillado, una actuación imprescindible antes de iniciar otras obras

El Ayuntamiento también mantiene como prioridad absoluta la renovación de la red de saneamiento. Silvent ha recordado que muchas actuaciones urbanísticas no podrán comenzar hasta que finalicen las obras del colector principal y de la red de alcantarillado, al tratarse de infraestructuras de las que dependen numerosos proyectos posteriores.

Durante las próximas semanas arrancará la segunda fase de las actuaciones sobre el colector, centrada en cerca de treinta puntos considerados críticos.

Silvent ha explicado: “Hasta que no comencemos con la red de saneamiento hay muchos proyectos en superficie que no podemos iniciar porque están condicionados“.

La alcaldesa ha recordado que se trata de una actuación clave para garantizar la seguridad hidráulica del municipio y prevenir futuras inundaciones.

Un plan de empleo para reforzar los trabajos mientras llegan las grandes obras

Mientras avanzan las grandes actuaciones, el Ayuntamiento pondrá en marcha un nuevo plan de empleo local que permitirá contratar a treinta personas hasta finales de año. El programa estará financiado con fondos propios y con recursos procedentes del Servicio Público de Empleo Estatal y se centrará en trabajos de mantenimiento urbano.

Los nuevos trabajadores actuarán en colegios, zonas ajardinadas, el entorno del centro de salud, edificios públicos y el área industrial para continuar mejorando la imagen del municipio mientras arrancan los grandes contratos de reconstrucción. Silvent ha anunciado: “El día 20 volveré a dar la bienvenida a estas 30 personas“.

La alcaldesa ha destacado que este tipo de actuaciones permiten seguir avanzando en la recuperación de Catarroja mientras se completan los largos procedimientos administrativos que requieren las grandes inversiones.

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