Valencia Basket cayó con la mayor de las crudezas en el primer asalto del playoff de la EuroLeague ante el Panathinaikos AKTOR Athens por un ajustadísimo 67-68

Un partido de tensión máxima, de desgaste continuo y de detalles mínimos que terminó escapándose en el último suspiro tras una falta sobre Kendrick Nunn a falta de apenas un segundo. El conjunto taronja, que nunca dejó de creer pese a ir siempre a remolque, perdió el factor cancha en el Roig Arena y se ve obligado a reaccionar en el segundo encuentro de la serie.
Un inicio condicionado por el talento de Nunn
El partido arrancó con una evidencia: Nunn es diferencial. El escolta estadounidense, máximo anotador de la competición, salió decidido a marcar territorio. Anotó 10 de los primeros 15 puntos de su equipo y lideró un parcial inicial de 5-15 junto a Jerami Grant y Mathias Lessort, castigando cada desajuste defensivo.
Valencia Basket, dirigido por Pedro Martínez, respondió con el quinteto formado por Darius Thompson, Brancou Badio, Kameron Taylor, Jaime Pradilla y Neal Sako, pero se encontró con un muro: el desacierto exterior. Un preocupante 1/9 inicial en triples y un global final de 6/33 desde larga distancia condicionaron todo el encuentro.
Ni siquiera los esfuerzos de Sako tras rebote ofensivo o el primer triple de Pradilla lograron frenar la sangría. Nunn cerró el primer cuarto con 14 puntos para establecer el 15-23.

Montero enciende la reacción
El partido cambió de tono con la entrada de Jean Montero. El dominicano, saliendo desde el banquillo, aportó energía inmediata: puntos rápidos, agresividad y liderazgo para sostener a un equipo que empezaba a encontrar el pulso competitivo.
El segundo cuarto mostró otra cara. Valencia Basket elevó la intensidad defensiva y encontró soluciones en la pintura, con Sako y Braxton Key imponiéndose físicamente. Aun así, los griegos respondían con oficio: triples de Marius Grigonis, acciones de Juancho Hernángomez y control del ritmo.
Dos triples consecutivos de Montero y Badio devolvieron la esperanza (27-32), mientras el Roig Arena elevaba los decibelios. Sin embargo, la falta de continuidad ofensiva y algunas decisiones arbitrales discutidas —incluida una acción revisada sobre Lessort— frenaron el impulso. Un triple final de Taylor dejó el 32-39 al descanso, manteniendo vivo al conjunto taronja pese al 5/26 en triples en la primera mitad.

Defensa, tensión y aparición de Braxton Key
La segunda parte arrancó con nervios, defensas asfixiantes y casi tres minutos sin anotar. El partido se convirtió en una batalla táctica, donde cada posesión tenía valor oro.
Ahí emergió la figura de Braxton Key. Dos mates consecutivos, defensa feroz sobre Nunn y actividad constante permitieron a Valencia Basket acercarse peligrosamente (41-45). También apareció Nigel Hayes-Davis para Panathinaikos, junto a nuevas acciones de Nunn y Hernángomez que devolvían aire a los visitantes (41-50).
Pero Valencia no se rendía. Con energía colectiva, robos de Badio y una bandeja de Thompson, el equipo se colocó a tres puntos (47-50), empujado por un pabellón totalmente entregado. El cuarto terminó con un espectacular tapón de Badio sobre la bocina que mantuvo el 49-54.
El último cuarto, un pulso de nervios
El último acto fue puro playoff. Intensidad, contacto, decisiones al límite. Lessort golpeó primero con un 2+1 (53-61), pero Taylor respondió con talento individual. Una gran acción de Chris Jones Moore permitió a Sako anotar y dejar el partido en dos puntos (59-61).
A partir de ahí, el encuentro entró en territorio emocional. Cedi Osman sumó desde el tiro libre, pero Nate Reuvers apareció con carácter para igualar el marcador (63-63) a falta de dos minutos.

Un final cruel que deja sin premio el esfuerzo
El desenlace fue una montaña rusa. Panathinaikos volvió a tomar ventaja, pero Valencia respondió con corazón. Montero asistió a Reuvers en un alley-oop espectacular y después empató desde el tiro libre (67-67) a falta de 24 segundos.
Todo apuntaba a una última defensa para forzar la prórroga… o incluso ganar. Pero apareció, otra vez, Nunn. El estadounidense forzó la falta de Key a falta de un segundo, anotó el segundo tiro libre y dejó el marcador en 67-68.
Con apenas dos segundos, Montero no pudo siquiera armar el lanzamiento final. El esfuerzo titánico del Valencia Basket, que había remontado varias veces sin llegar nunca a ponerse por delante, se quedó sin recompensa.

Datos que explican la derrota
El partido deja cifras claras:
- 6/33 en triples, un lastre imposible de sostener a este nivel
- dominio físico puntual en rebote ofensivo, pero sin continuidad
- múltiples empates en el último cuarto sin capacidad de culminar la remontada
- impacto decisivo de Nunn, tanto en el inicio como en el final

La serie, abierta pero cuesta arriba
Valencia Basket pierde el primer punto de la eliminatoria y cede el factor cancha, pero mantiene intacta la sensación competitiva. El equipo de Pedro Martínez demostró carácter, resiliencia y capacidad para competir ante uno de los grandes favoritos.
El jueves, de nuevo en el Roig Arena, tendrá la oportunidad de igualar una serie que ha comenzado con un golpe duro… pero no definitivo. Porque si algo dejó claro este primer duelo es que Valencia Basket está dispuesto a pelear cada posesión hasta el límite.














































































































































































































