Albal ha recuperado la normalidad después del episodio de fuertes lluvias y viento registrado este miércoles 16 de septiembre, que dejó hasta 55,8 litros por metro cuadrado y rachas de viento de 74 kilómetros por hora. La intensidad de las precipitaciones generó acumulaciones de agua e inundaciones puntuales en diferentes calles y avenidas, especialmente durante los momentos de mayor intensidad.
A medida que las lluvias fueron perdiendo fuerza, las vías afectadas recuperaron progresivamente la normalidad, aunque algunos puntos concretos mantuvieron incidencias durante las horas posteriores al temporal.
El elevado volumen de agua recibido por la red de saneamiento también ocasionó el levantamiento puntual de algunas tapas de registro por la presión generada en los colectores. Los operarios de Aqualia se encargaron de revisar las zonas afectadas y comprobar el estado de la red de saneamiento tras el episodio.
El barranco de la Rambleta aumenta su caudal sin llegar a desbordarse
Uno de los puntos que requirió una vigilancia especial fue el barranco de la Rambleta, situado junto al término municipal de Catarroja. El cauce experimentó un notable incremento de su caudal debido a las precipitaciones, aunque finalmente no llegó a desbordarse a su paso por la avenida Padre Carlos Ferris ni ocasionó daños de consideración.
Esta misma avenida registró algunas de las incidencias relacionadas con el viento. Las fuertes rachas provocaron la caída de varias ramas y de un árbol, además de otras incidencias menores localizadas en diferentes zonas de Albal.
Durante todo el episodio meteorológico, los servicios de emergencia permanecieron en alerta y realizaron un seguimiento continuo de la evolución de las lluvias, al tiempo que atendieron las incidencias ocasionadas tanto por las precipitaciones como por el viento.
El alcalde supervisa la situación durante el temporal
El alcalde de Albal, José Miguel Ferris, se desplazó durante el episodio a distintos puntos del municipio para conocer sobre el terreno la evolución de la situación, comprobar las incidencias y realizar una primera valoración de los posibles daños.
Ferris quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a la población ante la preocupación generada por la situación meteorológica: “Somos conscientes de la preocupación que cualquier episodio de lluvias intensas genera entre nuestros vecinos y vecinas. Desde el primer momento hemos estado pendientes de la evolución del temporal y de los puntos más sensibles del municipio. La situación se ha mantenido controlada y nuestros servicios de emergencia han estado preparados para actuar ante cualquier incidencia“.
El alcalde también puso en valor el trabajo realizado por los diferentes servicios de emergencia, con una mención especial a la Policía Local de Albal: “Quiero reconocer especialmente el esfuerzo de nuestros agentes de Policía Local, que tuvieron que doblar turnos para garantizar la vigilancia y la seguridad de la población. Estuvieron en la calle durante los momentos de mayor intensidad de la tormenta y se mantuvieron en alerta mientras continuó la situación de emergencia“.
Los servicios municipales continúan con las tareas de limpieza
Tras remitir las precipitaciones más intensas, los servicios municipales continuaron trabajando en la retirada de ramas, la limpieza de las zonas afectadas y la revisión de los puntos más sensibles ante posibles acumulaciones de agua.







































































































































































































