Hay vida deportiva más allá de los clubes y de las competiciones federadas. También en las universidades. Mientras las grandes ligas acaparan los focos, ocho instituciones académicas de la Comunitat Valenciana preparan sus propias selecciones para medirse en el Campeonato Autonómico de Deporte Universitario (CADU), que comenzó ayer una nueva edición. La Universitat de València (UV) y la Universitat Politècnica de València (UPV) son dos de sus grandes protagonistas en la capital, aunque la competición reúne también a las universidades de Alicante, Jaume I, Miguel Hernández, CEU Cardenal Herrera, Católica de València y Europea.

La dimensión del campeonato se entiende mejor cuando se mira a los vestuarios. En la UPV, 910 estudiantes presentaron su candidatura para formar parte de las selecciones. Finalmente, 196 consiguieron una plaza en las catorce modalidades ofertadas: 603 hombres y 307 mujeres habían concurrido al proceso. La demanda crece, aunque la participación general se mantiene estable. No es extraño en una universidad que cuenta con unos 19.000 usuarios en sus actividades deportivas y alrededor de 500 equipos en competiciones internas.
La UV también tiene músculo. Doce selecciones, además de tenis y pádel, reúnen a unos 500 deportistas. Hay un dato que merece atención: las mujeres representan aproximadamente el 55% de la participación, frente al 45% de los hombres. Atletismo y natación son las modalidades individuales con mayor volumen de participantes, mientras que los deportes de equipo mantienen también un peso importante dentro de la estructura competitiva de la universidad. En una institución donde la presencia femenina ha ganado terreno durante la última década, las cifras empiezan a hablar por sí solas.
Y también hablan los resultados. Hace dos temporadas, la Universitat de València ganó once de las doce finales autonómicas de deportes de equipo. El pasado curso fueron ocho. La UPV, por su parte, obtuvo siete modalidades de equipo la temporada anterior. Hay rivalidad, naturalmente, pero también una estructura que demuestra que las universidades no están en el CADU para cubrir el expediente.
El modelo tiene poco que ver con el espectáculo universitario estadounidense. Aquí no hay grandes presupuestos para construir equipos profesionales alrededor de una institución. Hay selecciones que reúnen a estudiantes que, en muchos casos, ya compiten en clubes federados. Entrenan durante la semana y se ponen otra camiseta cuando llega la competición universitaria. El problema aparece cuando los calendarios se cruzan.
Exámenes, prácticas, horarios de clase y compromisos con los clubes obligan a hacer encaje de bolillos. Algunos equipos federados no ven con buenos ojos que sus jugadores participen en torneos universitarios por el riesgo de una lesión. La UPV y la UV cuentan con programas de apoyo académico y económico. La Politècnica ofrece aplazamientos de exámenes y prácticas, cambios de horario y ayudas para deportistas de alto nivel. La UV también cuenta con becas y programas específicos.
Carlos Navarro, jefe de Sección de Actividades Deportivas de la Universitat de València, defiende que la prioridad debe ser que el estudiante disfrute de la competición sin sacrificar su formación. Desde la UPV, el diagnóstico apunta a otro problema de fondo: el deportista universitario todavía pelea por hacerse visible ante unas federaciones que no siempre incorporan esta competición a sus calendarios.
La organización del propio CADU tampoco está exenta de dificultades. Su gestión cambia de universidad cada dos años, lo que obliga a trasladar equipos de trabajo y experiencia de una institución a otra. Desde la Politècnica reclaman una estructura más estable y una financiación autonómica que permita sostener el campeonato sin cargar continuamente el esfuerzo sobre las universidades.

El deporte universitario valenciano tiene participantes, resultados y ganas de competir. Lo que todavía no tiene es el reconocimiento que corresponde a todo ese trabajo. Las gradas no siempre se llenan y fuera de los campus cuesta encontrar quien siga sus resultados. El CADU ya está en marcha.











































































































































































































