La Guardia Civil ha arrestado en València a tres personas por su presunta implicación en una red de tráfico de reptiles. Según el Instituto Armado, los investigados actuaban bajo la cobertura de una empresa dedicada al envío de animales, pero en realidad comercializaban ilegalmente con especies incluidas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Además, habrían iniciado la cría clandestina de ejemplares.

En esta operación se practicaron dos registros en Jérica y Sot de Ferrer (Castellón), donde se intervinieron 209 reptiles. De ellos, 110 estaban amparados por distintos niveles de protección CITES. Entre los animales localizados sobresale una iguana endémica de las islas Fiyi, catalogada en grave peligro de extinción.
Los agentes hallaron también incubadoras, recipientes para el transporte y varios terrarios, elementos que, según las mismas fuentes, evidencian la actividad desarrollada.
Más allá del ámbito faunístico, la Guardia Civil intervino cuatro pistolas carentes de licencia, cerca de 200 cartuchos de arma corta, un rifle de aire comprimido, una táser, una defensa extensible, numerosos equipos electrónicos y abundante documentación.
Uno de los domicilios funcionaba como sede social de una empresa de envío de animales que aparentaba operar dentro de la legalidad. Sin embargo, sus responsables comerciaban ilícitamente con reptiles protegidos por el Convenio CITES, valiéndose de contactos en diversos países de América, África y Asia para conseguir ejemplares capturados directamente en su medio natural.
































































































































































































