gricultores, ganaderos y representantes del sector primario recorren la ciudad para reclamar precios justos, menos burocracia y protección frente a las importaciones que no cumplen las mismas exigencias que los productos europeos
Una columna de alrededor de 50 tractores ha recorrido este sábado las calles de València para reclamar medidas urgentes que garanticen el futuro del sector primario. La movilización, convocada por organizaciones agrarias y plataformas vinculadas al campo, ha provocado importantes afecciones al tráfico en el centro de la ciudad durante la mañana del 31 de octubre.
La protesta ha reunido a agricultores, ganaderos y otros representantes del sector, que han salido a la calle para denunciar la difícil situación económica que atraviesan las explotaciones agrícolas y ganaderas. Bajo el lema “Sin campo y sin mar no hay alimentos, no hay empleo y no hay futuro para el mundo rural”, los participantes han reclamado a las administraciones medidas concretas para asegurar la rentabilidad de sus actividades.

La convocatoria ha partido de la Unión Nacional del Sector Primario Independiente (UNASPI), junto con la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos 30N, la Asociación en Defensa del Sector Primario de la comarca Utiel-Requena y la Plataforma en defensa dels llauradors i ramaders de l’Horta de València.
Una marcha desde Sant Miquel dels Reis hasta la Delegación del Gobierno
La tractorada ha comenzado a primera hora de la mañana en las inmediaciones del monasterio de Sant Miquel dels Reis, desde donde la caravana agrícola ha avanzado por la avenida de la Constitución en dirección al centro histórico. El recorrido ha continuado por el pont de la Fusta hasta llegar a las inmediaciones de la Delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana.
La concentración ante este organismo, prevista para las 11:00 horas según la convocatoria, ha servido para trasladar las reivindicaciones del sector y reclamar una respuesta tanto al Gobierno de España como a las instituciones europeas.
El paso de los tractores ha condicionado la circulación en distintas vías del centro de València. La movilización ha vuelto a poner de manifiesto el malestar de los profesionales del campo ante una situación que consideran cada vez más difícil de sostener.
Precios bajos, costes elevados y competencia de las importaciones
Entre las principales reclamaciones de los convocantes figura la necesidad de garantizar precios justos en origen. Los agricultores denuncian que los costes de producción continúan aumentando mientras los precios que reciben por sus cosechas no siempre permiten cubrir los gastos de las explotaciones.
El combustible, los fertilizantes, la electricidad, los plásticos y otros insumos básicos representan una parte importante de los costes. Los participantes en la protesta han explicado que el gasto diario en carburante y las inversiones necesarias para mantener los cultivos reducen cada vez más sus márgenes de rentabilidad.
Otro de los motivos centrales de la movilización es la competencia de productos procedentes de terceros países. Los agricultores reclaman que las importaciones estén sometidas a las mismas exigencias medioambientales, laborales y fitosanitarias que deben cumplir los productores europeos.
En este sentido, han señalado especialmente la entrada de cítricos procedentes de países como Sudáfrica en un momento clave para el inicio de la campaña valenciana. El sector reclama la aplicación efectiva del principio de reciprocidad y de las denominadas cláusulas espejo para evitar que los productores locales compitan en condiciones que consideran desiguales.
Menos burocracia y un Pacto de Estado para el sector primario
La movilización también ha puesto el foco en el exceso de trámites administrativos y en la necesidad de reformar las políticas agrarias. Los convocantes consideran que la burocracia supone una carga añadida para unas explotaciones que ya afrontan dificultades económicas y reclaman una Política Agraria Común (PAC) más sencilla y adaptada a las necesidades reales del campo.
Entre sus demandas figuran medidas fiscales, una reducción de los costes de la energía y los carburantes, ayudas para afrontar el precio de los fertilizantes y la alimentación animal, así como una simplificación de los procedimientos administrativos.
Las organizaciones participantes defienden, además, la necesidad de impulsar un Pacto de Estado por el sector primario que permita abordar los problemas estructurales de la agricultura, la ganadería y la pesca. También advierten de las dificultades para garantizar el relevo generacional y de la pérdida progresiva de explotaciones, una situación que, a su juicio, amenaza la continuidad de la actividad en el medio rural.
Con esta nueva tractorada, el campo valenciano vuelve a trasladar a las calles sus reivindicaciones y reclama compromisos que permitan mantener la producción agraria, asegurar la rentabilidad de las explotaciones y garantizar el futuro de quienes trabajan en el sector primario.
































































































































































































