Ni el foil ni la mala suerte: Botín asume sin excusas el naufragio de Los Gallos en la SailGP Valencia

Circulan explicaciones para justificar el último puesto español: un posible problema en un foil, el lado equivocado del campo o simplemente la ausencia de viento. Pero Diego Botín ofrece una explicación mucho más incómoda y mucho más valiosa: España se equivocó. Los Gallos quedaron encerrados en la salida, navegaron desventados y después apostaron por intentar volar cuando no había viento suficiente

Los Gallos, equipo español de SaliGP. Photo SailGP

¿Qué le ocurrió realmente al F50 español?

La imagen resulta extraña. El barco que apenas veinticuatro horas antes había dominado las aguas de Valencia parece incapaz de despegar. Los Gallos navegan sobre el mar mientras Estados Unidos consigue levantar su F50 y escapar a velocidades imposibles para quienes continúan apoyados sobre los cascos.

Inmediatamente aparecen las preguntas. ¿Problemas en un foil? ¿Una avería que impedía maniobrar correctamente? ¿España eligió simplemente el lado equivocado del campo? ¿Fue víctima de la desaparición del viento?

Con la información disponible después de la regata, no existe confirmación oficial de una avería en el foil español.

Y, sobre todo, Diego Botín no la utiliza como explicación. Su versión es bastante más sencilla. Y bastante más dura.

Todo comienza antes de cruzar la línea

España quería salir con velocidad. Botín explica después de la manga que la intención era llegar algo separado de la línea, generar velocidad y encontrar un hueco para atravesar la flota. Pero los huecos desaparecieron.

Los demás barcos cerraron los espacios y España quedó atrás.

“Nuestra intención era salir con buena velocidad. Queríamos venir con un poquito más de distancia a la línea y pensábamos que iba a haber algún hueco para cruzar. Todos los barcos nos han cerrado los huecos y no lo hemos conseguido”.

Ahí empieza realmente el problema. No en el foil. No después. En la salida.

 

Los gallos se hunden, desventan, … pierden. Photo: Javier Cloquell

Cuando navegar detrás significa quedarse sin viento

Con un F50 volando, una mala salida todavía puede corregirse. Hay velocidad, diferencias de ejecución y posibilidades de encontrar otro carril. Este domingo la física era diferente.

El viento era tan escaso que numerosos barcos navegaban apoyados sobre los cascos. Y cuando eso ocurre, quedar detrás tiene una consecuencia devastadora: los barcos que preceden al tuyo consumen y deforman el viento que necesitas.

Es el desvente. Aire sucio. España necesitaba presión para acelerar y levantar el F50, pero navegaba precisamente donde menos presión podía encontrar.

Cuanto más tiempo permanecía detrás, más difícil resultaba escapar. Una trampa náutica perfecta.

La decisión desesperada

Los Gallos necesitaban adelantar. No necesariamente ganar. Dinamarca era la referencia. Con Estados Unidos escapado, el objetivo español consistía en recuperar posiciones suficientes para conservar una de las dos plazas de la final.

Botín y su tripulación deciden entonces jugarse la regata. Intentarían levantar el barco. El propio patrón español lo reconoce:

“Hemos hecho una apuesta fuerte en la última ceñida, yo diría que a la desesperada”.

Era una decisión comprensible. Si España conseguía entrar en vuelo mientras Dinamarca continuaba navegando sobre los cascos, la diferencia de velocidad podía transformar la clasificación en cuestión de segundos. Pero para volar hace falta energía.

Y Valencia ya casi no la tenía. “Hemos intentado foilear, pero no era lo acertado porque faltaba un poquito de viento”.

La frase de Botín resulta extraordinariamente reveladora. No dice que el foil fallara. Dice que la decisión de intentar foilear no fue acertada.

El último golpe: otra vez el desvente

Todavía existió un instante en el que España pudo conseguirlo. Pero otros barcos atravesaron su trayectoria y volvieron a ensuciar el viento.

Botín lo explica: “Nos han dado un poco de desvente, que nos ha hecho no poder foilear y ahí hemos perdido todas las opciones”.

El F50 no se levanta. España continúa navegando sobre el agua. La regata se escapa. Los Gallos terminan sextos.

Estados Unidos gana y Dinamarca consigue exactamente lo necesario para sobrevivir. Ambos pasan a la final. España queda fuera.

Y entonces desaparece la segunda manga

Hasta ese momento todavía queda una posibilidad. El formato prevé otra prueba. Pero el viento sigue cayendo.

Dirección de Regata espera, observa el campo y finalmente toma la decisión inevitable: se cancelan las segundas mangas clasificatorias. Para España supone una sentencia. No habrá segunda salida. No habrá posibilidad de corregir el error.

El 1-1-2 del sábado ya no sirve. Estados Unidos termina el grupo con 15 puntos. Dinamarca y España quedan empatadas a 14. El desempate manda a los daneses a la final. Los Gallos se quedan fuera.

Diego Botin y Nicole van der Velden, en la rueda de prensa de presentación oficial. Nada hacia presagiar este desenlace. Photo: Javier Cloquell

Botín no busca una coartada

Y aquí aparece probablemente la mejor noticia que España puede sacar de un domingo muy malo. Su patrón no culpa al campo. No culpa a Dirección de Regata. No culpa al formato. No culpa al viento. Y, al menos públicamente, tampoco culpa al barco. Botín dice: “Hemos sido nosotros y es lo que hay. Hay que usar este dolor para aprender y seguir adelante”.

Puede parecer una frase sencilla. En alta competición no lo es. Porque resulta mucho más fácil explicar una derrota mediante una avería, una decisión arbitral o una encalmada que reconocer que el rival leyó mejor una situación que tú. Botín lo hace. Y recuerda además la paradoja de Valencia: “El sábado fue uno de los mejores días que hemos tenido en SailGP, pero la competición es así. De repente tienes una mala prueba… y ya está”.

No fue un problema de velocidad

Hay además una conclusión importante. España no sale de Valencia demostrando que tenga un barco lento. Precisamente el sábado demostró lo contrario.

Tampoco parece existir, con la información publicada hasta ahora, evidencia suficiente para afirmar que una avería del foil explique el resultado. Lo ocurrido pertenece a otra dimensión de la vela. Lectura de la salida. Posicionamiento. Aire limpio. Decisión táctica. Y riesgo.

España tomó una decisión inicial que salió mal y posteriormente asumió un riesgo para intentar repararla. Tampoco salió. Eso es competición.

El viento explica el escenario; no el resultado

Sería injusto ignorar las condiciones meteorológicas. El viento transformó completamente la jornada y acabó provocando incluso la cancelación de la segunda manga. Pero hay una diferencia fundamental entre explicar las condiciones y utilizarlas como excusa. Todos navegaron sobre el mismo campo. Estados Unidos encontró presión, consiguió foilear y ganó. España quedó encerrada, recibió desvente y terminó última.

Por eso quizá la frase que mejor resume el domingo de Los Gallos no tenga que ver con foils, velocidades ni averías. Es la de su propio patrón: “Hemos sido nosotros”. Tres palabras. Sin excusas. Y posiblemente la mejor manera de empezar a preparar la siguiente regata.

Diego Botin. Photo: Javier Cloquell

La actitud de Diego Botin

Hay derrotas que retratan a un deportista mejor que muchas victorias. Diego Botín pudo refugiarse en el viento, en el desvente, en una posible incidencia técnica o en la crueldad de una segunda manga que nunca llegó. No lo hizo.

Como patrón, asumió para sí la responsabilidad de las decisiones que llevaron a Los Gallos a quedarse fuera de la final: “Hemos sido nosotros y es lo que hay”. Y en ese plural hay también una forma inteligente de liderazgo: Botín no individualiza errores ni desplaza el peso de la derrota hacia Nicole van der Velden, su estratega, pese a que muchas de las decisiones tácticas se construyen necesariamente entre ambos.

Protege al equipo y se coloca delante cuando llegan los golpes. Eso es sentido deportivo, pero también cultura marinera: a bordo se decide juntos, pero cuando el barco no llega a puerto, el patrón no busca a quién entregar la culpa; toma el timón también de la derrota.

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