Las residencias de mayores vuelven a pisar el MuVIM

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A mitad del mes de marzo del año pasado, cuando se decretó por primera vez el estado de alarma, los museos, y otras muchas instancias de la sociedad, comenzaron a experimentar una situación tan inédita como la ausencia de público presencial, pero con la desescalada se ha producido el consiguiente regreso, con restricciones, de los diversos públicos.

Las personas más mayores, sin embargo, y en atención a los particulares riesgos que la pandemia ha supuesto para su salud, han sido especialmente refractarias a volver a disfrutar de la cultura en vivo y en directo. “Todo esto ha empezado a cambiar radicalmente”, explicó el director del MuVIM, Rafael Company.

Imagen de la exposición.

Para la diputada del MuVIM, Glòria Tello, “es muy positivo recuperar la normalidad ciudadana en nuestro museo, con la presencia de público de todas las edades y que, especialmente la gente mayor, vuelva a poder disfrutar de la oferta cultural del MuVIM, en concreto de la exposición sobre Berlanga, un espacio con la narración visual de sus películas y la recreación de los escenarios, que ha marcado a estas generaciones”.

En opinión del director del MuVIM, Rafael Company, un buen indicador de que las vacunas están mejorando muchísimo la calidad de vida de las personas, es el hecho de que, tras un año de letargo en ese sentido, “en el museo nos volvemos a encontrar, asiduamente, con visitantes muy mayores”. Company indica que, quizá, este regreso de los públicos de mayor edad al MuVIM se haya visto facilitado, igualmente, por el atractivo de una exposición como ‘¡Viva Berlanga! Una historia de cine’, pero añade que, si la situación sanitaria no se hubiera transformado tanto en las últimas semanas, “no asistiríamos a este retorno que, por supuesto, agradecemos y valoramos mucho”

Una de las residencias existentes en la ciudad de Valencia, ubicada en la calle Gobernador Viejo, ha sido la primera en solicitar formalmente una visita guiada a la exposición sobre Berlanga en el MuVIM. En semanas anteriores, los residentes bajaron a dar paseos por el jardín del cauce del Turia, que tienen a muy escasos metros, pero ahora han decidido recuperar también “otra de las antiguas costumbres”: la de visitar las grandes exposiciones del MuVIM. En opinión de la psicóloga del centro, Pilar Sanz, este redescubrimiento de rutinas de la antigua cotidianeidad tiene un efecto positivo sobre los usuarios de los centros socio-sanitarios, “quienes en buena parte llegaron a presentar cuadros de depresión y ansiedad”. Y remacha: “aunque todas las personas hemos sacrificado mucho durante la pandemia, pocas cosas son comparables a la angustia y la desazón que padecieron los residentes, privados, lógicamente, dadas las circunstancias, de la posibilidad de ver a cualquiera de sus familiares y de realizar salidas al exterior que el resto de la sociedad sí pudo hacer”. Tras la vacunación, pues, “ha llegado el momento de reconstruir, poco a poco, un bienestar psicológico que llegó a estar bastante mermado”.

La directora del centro, Fina Mínguez, coincide plenamente con la visión de la citada especialista, y en consecuencia asevera que “con las vacunas, no solamente se consigue combatir a la enfermedad y la muerte provocadas por este coronavirus; también se está aportando a la gente mayor la dosis de optimismo necesaria para abordar la existencia”. Por eso, indicó, “realizar visitas culturales, y otro de tipo de actividades en el exterior, ha vuelto a formar parte de lo que muchos de nuestros usuarios tienen en agenda. Es cierto que nosotros lo proponemos, claro está, pero lo más positivo es que ellos también nos lo piden». Al fin y al cabo, insiste, «volver a las calles, a los museos, etc., ayuda a retornar a nuestros residentes la conciencia de ser ciudadanos de pleno derecho”.

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