El PP de Rafelbunyol ha votado en contra de los presupuestos municipales de 2026 al considerar que las cuentas impulsadas por el gobierno local de PSPV y Compromís incrementan la presión fiscal y contemplan un préstamo de casi cuatro millones de euros.

La portavoz popular, Asun García Botet, ha criticado que el presupuesto “vuelve a llegar tarde” y ha afirmado que las cuentas no sitúan en primer lugar a las personas, sino “la transformación física del municipio”. García Botet ha señalado que ese modelo se financiará, a juicio de su grupo, con “más impuestos”.
El PP sostiene que el préstamo previsto supondrá alrededor de 400 euros de deuda por vecino y ha contrapuesto esta situación con la de 2025, cuando, según la formación, el Ayuntamiento contaba con 800.000 euros de remanente y deuda cero.
García Botet ha advertido también del impacto de la revisión catastral aprobada en 2024 sobre los ingresos municipales. La portavoz popular ha afirmado que el IBI sube año tras año y ha asegurado que Rafelbunyol tiene actualmente uno de los recibos más altos en comparación con municipios del entorno como Massamagrell, Puçol, Foios, Museros o el Puig.
La formación ha cuestionado igualmente el incremento previsto en otros ingresos municipales. Según el PP, la plusvalía pasará de 80.000 euros a más de 200.000 euros, el ICIO se acercará al medio millón de euros y las multas habrán pasado de 45.000 euros en 2023 a 85.000 euros en apenas dos años.
García Botet ha afirmado que este conjunto de medidas supone “más IBI, más multas, más tasas, más presión urbanística, más deuda y más recaudación sobre la clase media trabajadora”. La portavoz popular ha defendido que estas políticas acaban repercutiendo en comerciantes, autónomos, familias, jubilados y vecinos.
El PP también ha criticado la reducción de los bonos comercio, que, según la formación, bajan de 50.000 euros a 21.000 euros, así como la pérdida de peso de pequeñas ayudas, la escasa inversión en digitalización municipal y el menor protagonismo de las asociaciones culturales y sociales dentro de las cuentas.
La formación popular se abstuvo en el Plan estratégico de inversiones 2026-2029, pero ha votado en contra del presupuesto municipal del Ayuntamiento de Rafelbunyol. al entender que el gobierno local ha optado por más deuda, más presión fiscal y más gasto estructural. García Botet ha vinculado las cuentas a una estrategia marcada, según su valoración, por las elecciones municipales de 2027 en Rafelbunyol.
























































































































































































