Joan Ribó (Compromís): “València va a seguir avanzando hacia el futuro para que nadie nos devuelva al pasado”

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Con motivo de la campaña electoral, Hortanoticias ha querido preguntar a los candidatos de los partidos políticos que lograron representación en el pleno del ayuntamiento de Valencia en esta última legislatura.

En esta entrevista, hemos preguntado a los candidatos por su posicionamiento en 5 grandes áreas para que libremente puedan explicar su proyecto electoral a los vecinos de Valencia ciudad. También hemos querido preguntar a los candidatos por los posibles pactos a partir del 26 de abril.

El quinto candidato en participar en nuestra encuesta ha sido Joan Ribó, cabeza de lista de Compromís en la ciudad de Valencia.

1.- La movilidad ha sido uno de los principales temas de debate de esta legislatura ¿Cuál es la propuesta de Compromís en materia de movilidad?

El aire que respiramos en la ciudad es fundamental, y la emergencia del cambio climático, también. Es evidente que en este mandato hemos hecho un esfuerzo por poner al día a València en cuanto a movilidad sostenible: llevábamos un retraso de 20 años. El Observatorio de Sanidad estima que en España han muerto 93.000 personas en la última década como consecuencia de enfermedades derivadas de la contaminación en las ciudades.

Quedarse parado es una irresponsabilidad. Por eso hemos apostado por el transporte público (hemos comprado 176 autobuses híbridos o eléctricos en este mandato, frente a los únicos 2 que se adquirieron en el mandato anterior), y también con una completa red de movilidad alternativa como bicis o patinetes.

¿Qué proponemos para el próximo mandato? Que entre en funcionamiento la coordinación de movilidad metropolitana, que es la que causa retenciones de tráfico en las entradas y salidas de la ciudad. No tiene sentido que cada coche lleve a una sola persona: hay que apostar por el transporte colectivo, con mejores horarios y frecuencias de metro y tranvía, y autobuses metropolitanos. Dentro de la ciudad, crearemos las líneas exprés de la EMT: más rápidas y eficaces.

2.- Otro de los retos a los que se enfrenta la ciudad de Valencia es el modelo urbanístico y turístico

La vivienda es uno de mis grandes retos como alcalde, junto con el empleo. El problema del alquiler es acuciante, con unos precios cada vez más elevados. Por eso propongo limitar el coste del alquiler a unos topes razonables. ¿Cómo? Mediante una legislación que exigiremos, pero a la vez, creando un parque de vivienda pública de alquiler asequible. Mi modelo es el de Viena, donde el 30% de viviendas son públicas. Ya hemos concertado un crédito con el Banco Europeo de Inversiones para que la empresa municipal AUMSA cree al menos 300 viviendas de alquiler a bajo precio, y crearemos una entidad mixta para generar otras 600 viviendas, destinadas a aquellas familias que no pueden llegar a fin de mes por el precio del alquiler, o las personas que no pueden emanciparse.

Uno de los factores en la subida de precios del alquiler, sobre todo en Russafa y Ciutat Vella, es la aparición de grandes empresas que compran edificios enteros para hacer apartamentos turísticos, que además generan molestias al vecindario. Hay que diferenciar entre el pequeño propietario, que puede alquilar su vivienda durante una temporada al año, y que no suele generar problemas, de aquellas grandes empresas que hacen negocio con ello. Respecto de estas últimas, apuesto por una inspección seria que limite la proliferación de estos pisos turísticos.

Además, apuesto por un turismo diversificado: cultural, medioambiental, de congresos… y que no se concentre solamente en los meses de verano. Un turismo que genere economía y empleos de calidad en la ciudad. Por último, propongo una tasa a los turistas, ya que, siendo bienvenidos, hay que reconocer generan gasto público (en materia de limpieza, playas, seguridad…) y me parece absolutamente lógico, que contribuyan al buen mantenimiento de la ciudad.

3.- Las fiestas falleras y en especial la convivencia entre vecinos y falleros ha sido tema de conflicto en esta última legislatura.

Para empezar, algo que tengo muy claro: los vecinos de València, de cualquier barrio de València, tienen derecho al descanso. A todos nos gusta disfrutar de una terraza, pero debe haber respeto y una conciliación entre el ocio y el descanso. Por eso hemos delimitado las terrazas en València, para ordenar la ocupación del espacio público, y queremos avanzar hacia una Ordenanza de Convivencia con la que todos saldremos ganando, porque tendremos las reglas claras.

En este sentido, me parece una buena idea lo que en otras ciudades se llama el “alcalde de noche”, es decir, una figura con autoridad para la mediación en los conflictos que puede provocar determinado tipo de ocio. Otra cosa son los botellones: es un fenómeno que ocurre en las ciudades de toda Europa y su solución no es fácil, pero sí podemos avanzar para resolverlo: con una mayor intervención de la policía cuando se producen incidentes, suciedad o se molesta al vecindario, y con una concienciación entre los jóvenes y sus familias, respecto de las consecuencias del consumo excesivo de alcohol.

Por otro lado, las fallas son uno de nuestros patrimonios más preciados. No en balde, durante este mandato la UNESCO las elevó a Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Por eso mismo, porque queremos unas fallas de excelencia, hay que cuidar tanto como sea posible todos los elementos que las componen. También lo relativo al ocio.

Este año hemos introducido el Bando Fallero participado por todas las entidades cívicas y falleras de València, y en las próximas ediciones incidiremos en las medidas de protección al patrimonio, así como la convivencia necesaria entre todos los sectores: de la fiesta, del vecindario, del comercio… El diálogo y el consenso son claves para una óptima promoción de las fallas.

4.- Valencia volverá a mirar al mar con proyectos como el de la Fachada marítima pero La Marina, la Punta, el Cabanyal, el Puerto o la desembocadura del río son otros temas urbanísticos de principal atención

La ordenación de la fachada marítima es uno de los proyectos de ciudad para este próximo mandato. Consolidando la Marina de València como un hub de innovación empresarial dedicado a las tecnologías del conocimiento. Por eso abriremos la antigua Estación Marítima y la base número 5 precisamente a empresas y start ups de innovación, además de aportar otros 10.000 metros cuadrados para uso ciudadano. Le hemos dado la vuelta al desierto que fue el fallido circuito de la Fórmula 1 y lo hemos convertido en un nuevo acceso al mar para toda la ciudadanía.

El Cabanyal-Canyamelar ya no se destruye: hemos pasado de la destrucción programada a la rehabilitación participada. Este mandato ha sido el de las ayudas a la rehabilitación de viviendas, la reurbanización de las calles, el trabajo social para mejorar la convivencia en el barrio… 24 años de destrucción sistematizada no se revierten fácilmente, pero con la ayuda de los vecinos, lo estamos consiguiendo.

En la Malva-rosa hemos invertido durante este mandato en los espacios urbanos y verdes, pero el barrio necesita más equipamientos públicos: una biblioteca, unas zonas deportivas adecuadas, y lo conseguiremos. Uno de los espacios más emblemáticos para València es sin duda la Punta. Fue un símbolo de la destrucción sin control de la huerta de los anteriores gestores, y en este mandato, por un lado, hemos protegido la huerta de la Punta, y por otro lado, hemos creado nuevas instalaciones públicas para uso ciudadano, como la alcaldía propia. Queremos avanzar también en un uso de la fallida zona de actuación logística para crear un corredor verde que conecte con el Parc Natural de l’Albufera, recuperar patrimonio como el Xalet de Sanxo, y establecer empresas “blandas” agroalimentarias en la zona más próxima a las viviendas.

Por último, en cuanto Natzaret, cabe resaltar algo: por vez primera, la Autoridad Portuaria ha tenido enfrente a un alcalde que ha velado por los intereses de la ciudad, y ha exigido una compensación para un barrio al que la ampliación del puerto le eliminó la playa. Por eso Natzaret contará con el gran Parc de Desembocadura y una zona deportiva que revitalizará la economía del barrio.

5.- Uno de los temas que más preocupan a los vecinos siempre es el tema de los impuestos municipales.

En este mandato no se ha subido ni un céntimo los impuestos municipales a las familias. Al contrario, hemos bajado en un 25% la conocida como tasa Tamer, relativa al impuesto de las basuras, que aparece paradójicamente en el recibo del agua. Aquí el único que nos ha hecho pagar impuestos por su propia corrupción, por ejemplo con las depuradoras, ha sido el PP. De la misma manera, ese es el partido que subió el IBI en la pasada legislatura a todas las viviendas de València: una media de 50 euros por vivienda.

Por el contrario, desde el actual gobierno municipal hemos reducido la deuda a la mitad. Desde los más de 1.000 millones de euros que se alcanzó como tope máximo en 2012, hasta los 370 millones que conservaremos de deuda este año. Esta gestión eficaz nos ha permitido salir del Plan de Ajuste que ahogaba hasta ahora al Ayuntamiento, por la mala gestión y el endeudamiento anterior. Este Plan de Ajuste nos impedía hacer muchas de las inversiones que la ciudad necesitaba, y hemos conseguido salir de él 3 años antes de lo previsto.

6.- En caso de no obtener mayoría absoluta, ¿cuál es su política de pactos?

La era de las mayorías absolutas ha pasado afortunadamente a la historia. La ciudadanía pide a los políticos que hablen, que dialoguen, que lleguen a acuerdos. Y eso es bueno. La sociedad es plural, y los gobiernos también pueden y deben serlo. Porque 6 ojos ven mejor que 4, y por supuesto que 2. Yo no tengo ninguna duda: reeditaré un pacto progresista para València con Compromís a la cabeza. Para que València continúe avanzando hacia el futuro. Para que nadie nos devuelva al pasado.

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