Gonzalo Julián Orduña, nuevo presidente del Colegio del Arte Mayor de la Seda

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Gonzalo Julián Orduña es ya el nuevo presidente del Colegio del Arte Mayor de la Seda. Persona vinculada a la institución desde hace más de 30 años, ha formado parte de la Junta de Gobierno y su familia ha pertenecido al gremio desde el siglo XVIII.

La nueva Junta de Gobierno tiene muy claros cuáles van a ser sus objetivos en esta nueva etapa: consolidar la solvencia económica y patrimonial del Colegio del Arte Mayor de la Seda, preservar y potenciar los bienes patrimoniales del Colegio, tanto su Museo como su archivo gremial, el más antiguo de Europa. Con este último objetivo se quiere contribuir al enriquecimiento cultural de Valencia a través del mundo de la seda, su indumentaria y su historia.

Los miembros de la nueva junta son Gonzalo Julián Orduña como presidente, Alberto Catalá como vicepresidente, Teresa González como secretaria y José Bartual como vicesecretario. Además, contará con María Luisa Llorens como bibliotecaria, Juan Vicente Aznar como tesorero, y cinco vocales, entre los que continúan Eduardo Puertes y Amparo Fabra.

El nuevo equipo quiere agradecer públicamente la labor de Vicente Genovés y la junta anterior en el Colegio del Arte Mayor de la Seda. Un trabajo constante durante casi 13 años que no ha sido más que en beneficio de la institución y de poner en valor el gran patrimonio que supone la seda para la ciudad de Valencia.

Historia de la familia Orduña

La historia de la familia Orduña siempre ha estado vinculada al textil valenciano, donde, a lo largo de cuatro siglos, han sido tejedores e hiladores de seda, comerciantes, prensadores, tintoreros, acabadores y, en la actualidad, fabricantes y distribuidores de textiles técnicos especializados en tejidos ignífugos para escenografía, eventos, acústica, hoteles, hospitales y residencias. Su origen se encuentra en el País Vasco, aunque a principios del siglo XVIII llegaron a Valencia e iniciaron la actividad textil, al amparo del esplendor del comercio de la seda.

En el archivo del Colegio del Arte Mayor de la Seda se encuentra el primer registro relacionado con la familia el 19 de septiembre de 1746 (imagen adjunta en la nota de prensa), con la inscripción como aprendiz de tejedor de D. Vicente Orduña, alcanzando la categoría de maestro sedero en 1755. A partir de ese momento, y durante nueve generaciones, los Orduña han mantenido su vinculación a la industria textil y al Colegio. En la actualidad, Gonzalo Julián Orduña, a través de la sociedad TEXTIL BATAVIA SL, centra la actividad industrial y comercial en los tejidos técnicos, liderando el mercado nacional en los tejidos ignífugos.

Cabe mencionar que ‘Orduña 1755’, por Ricardo Franch Benavent y Cristina Rosario Franco, es el título del libro que la Fundación del Colegio tiene previsto presentar a final de año, en el que se mostrará el entorno socioeconómico de la Valencia del siglo XVIII y la importancia que tuvo la industria textil sedera, además de la historia, documentada desde 1746 hasta hoy, de la familia Orduña.

El Colegio del Arte Mayor de la Seda. Su historia

Los orígenes institucionales del Colegio del Arte Mayor de la Seda de Valencia se remontan al último tercio del siglo XV, cuando la inmigración de varios centenares de sederos genoveses provocó el despegue de la industria sedera valenciana y dio pie a la fundación de la cofradía de San Jerónimo del oficio de velluters, con un documento firmado por unos cincuenta maestros el 18 de octubre de 1477 ante el notario Bernat San Feliu.

Las primeras ordenanzas fueron aprobadas el 16 de febrero de 1479 y pocos meses después, el rey Fernando II de Aragón, ‘El Católico’, las confirmó mediante un privilegio en el que además concedió al oficio la categoría superior de Arte o Art de Velluters, concretamente el 13 de octubre de 1479.

El edificio que hoy alberga la sede del Colegio del Arte Mayor de la Seda cuenta con una larga historia en su haber. Fue adquirido en 1494 y, desde entonces, ha pasado por varias reformas y ampliaciones, destacando las de 1756  y 1940. La última y probablemente una de las más importantes es, sin duda, la que concluyó en 2016, gracias al mecenazgo de la Fundación Hortensia Herrero, y que dio como resultado el Museo de la Seda de Valencia tal y como lo conocemos hoy en día.

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