Dos mangas por grupo decidirán los cuatro F50 que se jugarán el SailGP de Valencia. Australia e Italia parten por delante en el Grupo A; Los Gallos, ROCKWOOL y Estados Unidos concentran la batalla en el B. El viento promete más presión y llega el momento de navegar con la cabeza tanto como con los foils

Ya no se trata de descubrir quién tiene velocidad. Eso quedó bastante claro ayer. Ahora hay que saber quién es capaz de navegar con una clasificación dentro del barco.
El SailGP de Valencia entra en su jornada decisiva con dos mangas pendientes para cada grupo y sólo cuatro amarres disponibles en la final: los dos primeros del Grupo A y los dos primeros del B. Después, borrón y cuenta nueva. Una única regata entre cuatro F50 decidirá el ganador en aguas valencianas. Eso cambia por completo la forma de navegar.
Hay barcos que necesitan ganar, otros a los que puede bastarles con mantenerse delante de un rival concreto y algunos que necesitan además que la flota les eche una mano. Con tan pocas mangas por disputar, el enemigo ya no es solamente el cronómetro. También lo es la clasificación.
Y en ese escenario aparece una de las situaciones más interesantes de la mañana: Australia e Italia tienen la proa de la final a la vista en el Grupo A, mientras España llega al B como líder y con derecho a navegar mirando más hacia delante que hacia atrás.
Grupo A: Australia e Italia tienen barlovento, pero todavía no la regata
Australia comienza con 11 puntos e Italia con 10. Detrás vienen Emirates Great Britain con 7 y, pegados a su popa, Suiza y Artemis con 6. Brasil tiene 3 y los Black Foils, 2.
La ventaja de Tom Slingsby y Phil Robertson es considerable, pero no definitiva.
Australia es probablemente el barco que puede permitirse una navegación más cerebral. Su 2-1-4 de ayer demuestra que no necesita ganar para mantenerse arriba. Con dos mangas pendientes, Slingsby debe pensar antes en evitar el fondo de la flota que en buscar una victoria a cualquier precio.
Desde una perspectiva náutica, su regata comienza a parecerse a una defensa de posición. No necesita buscar todos los roles ni lanzarse a cada puerta abierta. Necesita mantenerse en aire limpio, evitar quedar encerrado después de la salida y, sobre todo, controlar dónde navegan Italia y Gran Bretaña.
Italia tiene otra situación. Sus dos victorias demuestran probablemente la mayor velocidad punta competitiva del grupo, pero también deja ayer un resultado malo que explica por qué Robertson no es líder.
Para Red Bull Italy el rumbo está claro: seguir navegando para ganar, pero sin permitirse otro agujero en la clasificación. Un primero y un último pueden valer menos que dos terceros cuando sólo quedan dos mangas para decidir una final.
Gran Bretaña necesita meter proa entre los dos líderes
Emirates GBR, con 7 puntos, está en la posición más interesante del Grupo A.
Tres puntos de distancia respecto a Italia y cuatro respecto a Australia son recuperables. Pero los británicos ya no controlan completamente su destino. Necesitan sumar y, al mismo tiempo, necesitan que alguno de los dos barcos de cabeza deje puntos por el camino.
Su objetivo táctico es sencillo de describir y bastante más difícil de ejecutar: meter barcos entre su popa y las de Australia o Italia.
Un segundo puesto británico sirve de poco si Robertson termina tercero. Una victoria de GBR cambia mucho más las cosas si Italia o Australia caen al cuarto o quinto puesto.
Por eso la primera manga será fundamental. Si Gran Bretaña consigue recortar inmediatamente, la última salida del Grupo A puede convertirse en una auténtica regata de match race dentro de una prueba de flota.
Artemis y Suiza: navegar sin freno de mano
Suiza y Artemis parten con 6 puntos y su situación es distinta. Ya no pueden administrar. Tienen que atacar.
Especialmente interesante es Artemis. Nathan Outteridge suma esos seis puntos después de no poder disputar la primera manga de ayer y encadenar después dos terceros puestos. Su barco demuestra velocidad y, con sólo cuatro puntos de distancia respecto a Italia, sigue teniendo agua por delante. Pero necesita resultados grandes.
Suiza está en una posición semejante. El segundo puesto de su última manga de ayer mantiene abierta la puerta, aunque tanto suizos como Artemis necesitan probablemente ocupar las primeras posiciones y esperar que alguno de los líderes caiga hacia la parte baja.
Brasil y Black Foils se encuentran ya ante un escenario extremo. Siguen teniendo posibilidades aritméticas, pero desde una lectura estrictamente deportiva necesitan prácticamente una combinación perfecta: grandes resultados propios y naufragio clasificatorio de varios rivales.
El pronóstico razonable del Grupo A sigue apuntando a Australia e Italia, pero sería un error darlo por cerrado. Gran Bretaña es la alternativa más próxima y Artemis puede convertirse en el barco incómodo capaz de alterar todos los cálculos.
Grupo B: Los Gallos tienen la caña en la mano
El escenario español es diferente. Los Gallos llegan con 14 puntos, ROCKWOOL Racing con 12 y Estados Unidos con 10. Después se abre una brecha enorme: Francia tiene 4, Alemania 3 y NorthStar 2. Eso convierte, en términos prácticos, el Grupo B en una regata a tres por dos plazas. Y España comienza con ventaja.
El 1-1-2 de ayer permite a Diego Botín afrontar las dos mangas desde una posición privilegiada. Los Gallos no necesitan salir al agua pensando que deben ganar las dos. Necesitan navegar bien. Parece una diferencia semántica. En vela es enorme.
El principal peligro para España sería convertir su ventaja en conservadurismo. Un F50 que intenta simplemente proteger puntos puede terminar navegando en el peor lugar posible: pendiente de demasiados barcos, sin aire limpio y reaccionando en lugar de decidir.
Los Gallos deben seguir haciendo lo que ayer los llevó al liderato: buscar una buena salida, velocidad libre y la zona de presión adecuada. Después llegará el momento de mirar alrededor.
El barco que España debe vigilar es Estados Unidos
ROCKWOOL está a dos puntos, pero desde el punto de vista de la clasificación el barco realmente peligroso para España es Estados Unidos, porque ocupa la tercera plaza a cuatro puntos.
Los daneses de Nicolai Sehested pueden adelantar a España y Los Gallos continuarían dentro de la final. Lo verdaderamente dañino sería que España cayera detrás de ROCKWOOL y, simultáneamente, Estados Unidos recuperase esos cuatro puntos. Ahí está la frontera.
Por eso Botín no necesita entrar en un cuerpo a cuerpo innecesario con Sehested si la geometría de la regata aconseja otra cosa. Habrá momentos en los que resulte más rentable dejar marchar a ROCKWOOL y mantener a Estados Unidos por la popa que comprometer una maniobra intentando defender un liderato parcial. Esto no significa navegar a la defensiva. Significa saber cuál es la boya que realmente importa.
La primera manga volverá a ser fundamental. Si España consigue mantener o ampliar la diferencia sobre Estados Unidos, llegará a la última con una mano muy firme sobre el billete para la final. Si los norteamericanos recortan dos o tres puntos, la última salida puede convertirse en una batalla de nervios.
ROCKWOOL no viene a hacer cuentas
Hay otro factor. ROCKWOOL demuestra ayer que puede mirar directamente a los ojos a Los Gallos.
Sehested pierde por menos de un segundo aquella extraordinaria segunda manga y responde ganando la tercera. Dinamarca tiene velocidad, confianza y sólo dos puntos de desventaja. Es difícil imaginar a ROCKWOOL navegando para conservar. Probablemente saldrá a ganar el grupo.
Y eso puede beneficiar indirectamente a España porque obliga a los daneses a mirar hacia delante mientras Estados Unidos necesita mirar hacia ambos.
El peor escenario para Botín sería una manga en la que USA se coloque delante, ROCKWOOL inmediatamente detrás y España quede atrapada en la parte baja. El mejor no necesita ser necesariamente otra victoria española: basta una regata en la que Los Gallos permanezcan cerca de los daneses y delante de los norteamericanos. Eso es navegar la clasificación.
Más presión cambia el tablero
La previsión meteorológica mantiene buenas perspectivas de viento y eso importa mucho más de lo que parece.
Si entra más presión que ayer, los F50 deberían permanecer durante más tiempo sobre los foils. Habrá menos episodios de caída brusca de velocidad y probablemente las diferencias dependerán algo menos de encontrar una pequeña calle de presión y algo más de la ejecución pura: salida, velocidad, laylines, viradas, trasluchadas y control del vuelo. Para España no parece una mala noticia.
Botín, Florian Trittel y el resto de Los Gallos han demostrado que no dependen exclusivamente de una regata caótica para estar delante. Pero tampoco conviene interpretar el viento previsto como una garantía. En un campo corto, con seis o siete barcos buscando simultáneamente la misma primera marca, una mala salida sigue siendo capaz de mandar al mejor F50 a sotavento de toda la flota. Y desde allí cualquier plan previo se convierte en supervivencia.
¿Qué final puede salir de todo esto?
Hacer un pronóstico no significa hacer magia. Significa mirar qué barcos llegan con ventaja, cuáles muestran velocidad y qué condiciones probablemente encontrarán.
Si no se produce un vuelco importante, Australia e Italia son las proas mejor situadas para salir del Grupo A, mientras España y ROCKWOOL parten con ventaja en el B. Esa sería una final extraordinaria.
Slingsby aportaría probablemente el barco más consistente. Robertson, un F50 que ya demuestra capacidad para ganar mangas. Sehested llegaría después de plantar cara directamente a España. Y Botín entraría con el mejor balance de la primera jornada. Pero una final no hereda los puntos. Ese detalle lo cambia todo.
Los cuatro clasificados llegan a la línea de salida prácticamente desnudos de lo ocurrido anteriormente. La Final es una regata winner-takes-all: quien cruza primero gana el Sail Grand Prix. Por eso el favorito de la fase clasificatoria no tiene necesariamente ventaja suficiente para considerarse favorito absoluto en la final.
Si llegan Australia, Italia, ROCKWOOL y España…
Ese es, hoy, el escenario más lógico, no el único. Y sería una final sin barco débil.
Australia probablemente intentaría hacer lo que mejor sabe: permanecer dentro de la regata hasta que aparezca su oportunidad. Italia ha demostrado que una buena salida puede convertirla en un barco dificilísimo de alcanzar. ROCKWOOL tiene agresividad y velocidad suficiente para atacar desde el primer cruce.
España tendría una virtud adicional: llega sabiendo que ya ha ganado de dos maneras distintas.
Ayer gana escapándose en la primera manga y gana sufriendo hasta el último metro en la segunda. En la tercera sabe aceptar el segundo puesto detrás de ROCKWOOL. Eso habla de un barco que no sólo tiene velocidad. Tiene registros. Y en una final a cuatro eso vale mucho.
La primera boya puede valer Valencia
Con cuatro F50 en lugar de seis o siete, habrá más espacio, pero también menos barcos detrás capaces de corregir un error propio. Una mala salida puede dejar inmediatamente al último sin demasiadas oportunidades para utilizar tráfico ajeno en la remontada.
Por eso la aproximación a la línea, el tiempo hasta el gun y la posición respecto al extremo favorecido pueden terminar siendo tan importantes como la velocidad absoluta. No esperamos una final ganada desde el pantalán. Tampoco una coronación automática de Los Gallos por navegar en casa.
Esperamos algo mucho más propio de la vela.
Australia e Italia tienen ahora la mejor amura en el Grupo A. España y ROCKWOOL llevan ventaja en el B. Gran Bretaña, Artemis y Estados Unidos todavía tienen proa suficiente para cambiar la composición de la final.
Primero habrá que sobrevivir a dos mangas. Después se arriarán las calculadoras. Cuatro F50 volverán a buscar la línea. El cronómetro llegará a cero y toda la ventaja acumulada durante el fin de semana quedará por la popa. Entonces ya no habrá grupos, puntos ni escenarios posibles.
Habrá viento, agua, cuatro proas buscando barlovento y una sola popa que todos querrán ver detrás. Valencia se decidirá navegando.

















































































































































































































