Mislata da por perdido el servicio de la EMT después de que Valencia haya cifrado su coste en más de 1 millón

La línea 7 de la EMT no volverá a Mislata. “El tema está finiquitado”, ha anunciado el alcalde de la localidad, Carlos Fernández Bielsa, en una comparecencia pública junto a los presidentes de las asociaciones de vecinos de Mislata para dar cuenta de la información recibida el lunes por parte de la Conselleria: el Ayuntamiento de Valencia ha cifrado en más de un millón de euros el coste de devolver a conectar el Hospital Militar con el mercado central de Valencia, una cifra “inasumible” para la Generalitat.

Rueda de prensa propuestas EMT Conselleria-4A pesar de que hace algo más de dos meses se suscribió un pacto entre la Generalitat, la Diputación, el Ayuntamiento de Valencia y los consistorios de las localidades a las que se había retirado el servicio de la EMT o se había obligado a pagar su coste (Paterna, Alboraya, Mislata, Vinalesa) por el que las dos entidades supramunicipales se comprometían a pagar el coste de devolver este servicio a las localidades del área metropolitana, lo cierto es que los cálculos del coste presentados por la empresa pública de la capital resultan inasumibles para la Conselleria como reconoció al alcalde de Mislata el pasado lunes.

Según los datos ofrecidos por la Conselleria de Obras Públicas y Vertebración del Territorio al alcalde de Mislata, corroborados luego en una conversación telefónica con el propio alcalde de Valencia, Joan Ribó, Valencia propone tres soluciones para Mislata: la primera supone recuperar la línea 29, una opción que no colma las necesidades de la localidad ya que no conecta con el centro de Valencia, sino con las universidades y discurre sobre la línea del metro por lo que es innecesaria para los vecinos ya que los estudiantes utilizan el metro para ir a la universidad. Esta opción tiene un coste cercano a los 200.000 euros.

Las opciones dos y tres implican la creación de una nueva línea, la 77, que haría un recorrido similar a la línea 7 e incluiría también la recuperación de la línea 29. Sin embargo, ambas opciones, diferenciadas en función de una serie de transbordos con otra línea (la 73) se han cifrado en 733.000 y 1.036.000 euros, respectivamente.

La Conselleria, según ha trasladado a Mislata, no puede asumir esos costes y ha planteado a Valencia que alargue la línea 81, con un recorrido similar al de la nueva línea 77 pero acabando en el límite de ambas localidades, para que pueda tener paradas en Mislata y dar el mismo servicio. Desde la EMT se han negado porque aseguran que van a suprimir esa línea. Su propuesta, por tanto, sería crear una línea exclusiva para dar servicio a Mislata y, por tanto, cobrarla entera. De ahí la diferencia de coste entre los 191.000 euros en que cifró el servicio en la anterior legislatura el Gobierno del PP de Rita Barberá y la cantidad exigida ahora por el Gobierno de Ribó.

Sin valoraciones

Fernández Bielsa, quien ha asegurado que en la Conselleria le han trasladado la inmovilidad de la postura del Ayuntamiento de Valencia, ha dado por finiquitada la posibilidad de que la línea 7 vuelva a Mislata “al menos, hasta que se recupere la entidad de transporte metropolitano o se le ocurra alguna alternativa a la Conselleria de Infraestructuras”, ha dicho el primer edil, quien no ha querido hacer consideraciones políticas sobre esta posición del Ayuntamiento liderado por Joan Ribó.

De hecho, el alcalde de Mislata, quien ha calificado de “gran decepción” la postura de Valencia, ha reconocido que ayer mantuvo una conversación telefónica con Ribó para confirmar los datos ofrecidos por la Conselleria, una conversación que ha querido preservar, ha dicho, en la “discreción institucional” porque “si comentara esa conversación, esta rueda de prensa no se estaría produciendo en estos términos” dando por sentado la tensión existente entre ambos ayuntamientos.

Aún así, ha querido desmarcarse de una posible oportunidad electoral con el anuncio de esta ruptura alegando que ha hecho públicos estos datos a petición de las entidades vecinales que han seguido el proceso junto al Consistorio. Por ello, hoy ha comparecido junto a tres dirigentes incluido el portavoz de la coordinadora vecinal, Julián Martínez, quien ha calificado esta propuesta de Valencia como “una extorsión”. Martínez ha acusado a Ribó de mentir cuando se reunió con los vecinos de Mislata a los que aseguró que la vuelta de la EMT al municipio tan solo dependía de voluntad política y no de presupuestos.

Por ello, ha dicho, la coordinadora vecinal va a realizar movilizaciones en la calle porque los vecinos no van a renunciar a un servicio “al que tienen derecho y que les ha sido robado”. Del mismo modo, Bielsa se ha comprometido a no abandonar la lucha por recuperar un servicio público que una su municipio con la capital “a pesar de esta enorme decepción”.

Para el alcalde de Mislata, estas nuevas propuestas de la EMT demuestran que el Ayuntamiento de Valencia “sigue sin tener una verdadera concepción metropolitana” y ha asegurado que “estamos perdiendo una oportunidad de demostrar que podíamos hacer las cosas distintas a como las hacía el PP” y se ha comprometido a seguir defendiendo desde el Ayuntamiento y desde la futura entidad metropolitana “una estrategia de movilidad que quede al margen de las disputas políticas y que sirva para unir personas, no para separarlas”.

Mercat Central

La noticia también ha provocado la reacción del Mercat Central desde donde lamentan que el Ayuntamiento de Valencia no facilite la llegada de vecinos de Mislata puesto que son parte importante de la clientela habitual del mercado.

Así, recuerdan que antes llegaban cinco líneas de autobuses y que ahora, con la inminente peatonalización y la negativa de devolver la línea 7 a Mislata, el mercado se va a ver perjudicado en afluencia y ventas.

PP y Compromís responsabilizan a Bielsa

Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento no han tardado en valorar la situación y tanto el portavoz del PP, Jaime López Bronchud, como el de Compromís, Javier Gil, han responsabilizado al alcalde de la localidad, Carlos Fernández Bielsa, de que los autobuses de la EMT no lleguen aún a Mislata.

López Bronchud ha calificado como “la peor de las noticias” que la EMT no vuelva a circular por Mislata y ha lamentado que los vecinos del municipio sean las víctimas de “la guerra entre PSOE y Compromís”.

Por su parte, Gil ha valorado que Valencia haya presentado “hasta tres opciones” para que los autobuses municipales vuelvan a circular por Mislata y ha criticado que el alcalde se haya opuesto a ellas al tiempo que le ha pedido que pregunte al president de la Generalitat, Ximo Puig, por qué ahora no está dispuesto a pagar el servicio cuando se comprometió a ello en abril.

En aquella reunión se habló de unos 400.000 euros para el servicio de los cinco municipios afectados mientras que la estimación del coste presentada ahora por la EMT solo para el servicio a Mislata supera los 700.000 euros. La opción más económica, la de 199.000 euros, no cubre las necesidades del municipio, según Bielsa, puesto que circula sobre la línea de metro y va hasta la universidad cuando los estudiantes usan mayoritariamente el suburbano y lo que necesitan los vecinos de Mislata es llegar al centro de Valencia.