‘Secretos’, de Jerónimo Tristante: ¿Qué importancia tiene la privacidad?

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José Carlos Morenilla
Crítico literario

Vivimos un momento social en que el derecho a la intimidad personal es una apelación constante en nuestras comunicaciones. Ese aviso se repite como un mantra cada vez que nos conectamos a una red, o utilizamos Internet. Tanto, que terminamos por no darle importancia. Entonces, un acontecimiento como el suicidio de alguien, porque se divulgaron sus secretos en la Red, nos golpea para recordarnos su importancia.

Eso es este libro. Una alarma parpadeante en señal de peligro. No debemos ignorarla porque todos tenemos secretos que nos hacen vulnerables. Secretos que pondrían en peligro todo lo que amamos y que tanto nos ha costado conseguir.

Jerónimo Tristante, el autor, es profesor de biología en un instituto público. Como él mismo nos confiesa, ama la enseñanza y se esfuerza para que sus alumnos adopten en sus vidas la perspectiva de la ciencia y el conocimiento del porqué exacto de las cosas. Además escribe novelas.

Como científico, traslada a su Literatura el esfuerzo por la exactitud al recrear épocas o acontecimientos históricos. Minucioso y trabajador construye sus personajes con la autenticidad con que la que investigaría la vida y sentimientos de una persona real. Hace ya algunos años. “conoció” a un personaje de ficción en una novela que ni siquiera llegó a publicar, pero al que ya no abandonaría. Se trata del detective Víctor Ros. Con él como protagonista, ha publicado cinco libros que devoran con ansiedad sus fieles lectores. Ha sido llevado a la pequeña pantalla en una serie televisiva de gran audiencia. Pero a pesar de la demanda de nuevas aventuras de su héroe, intercala otras novelas con gran éxito.

Con ésta ha ganado el Premio Logroño de Narrativa.

Pregunto: ¿Sigue siendo de vital importancia la información personal para personas corrientes?

Sí. Eso es lo que pretendo poner de manifiesto en esta novela. Si reflexionamos, todos somos vulnerables ante la difusión malintencionada e inoportuna de algún episodio pasado de nuestra vida. Por eso, son tan peligrosos para todos personajes como Villarejo que hacen de los secretos ajenos su modo de ganarse la vida.

En tu obra, sorprendes con la trascendencia que tiene la confesión de los católicos.

Otras iglesias reprochan a la católica la capacidad de perdonar los pecados. El hecho de que sea cual sea tu falta con la confesión y el perdón haces borrón y cuenta nueva. Pero ello conlleva la trasferencia de una información vital y sensible al confesor. Hoy no, pero estoy convencido de que en otras épocas, esa información fue una fuente de poder valiosísima en manos del clero. Es frecuente que en todas las tramas reales de tráfico de información haya algún cura.

Hoy ¿cualquier persona puede ser objeto de chantaje basado en su vida íntima?

Eso es lo importante. Todos somos vulnerables. En esta sociedad del bienestar no estamos acostumbrados a topar con malos malísimos, pero a mí, que soy un enamorado de los folletines del SXIX, me interesan los personajes sin dobleces, malos o buenos. Y existen. Por suerte, por ahora circunscritos al mundo de la política y las finanzas, pero eso puede cambiar…

En nuestro mundo globalizado, con la importancia de las RRSS esta necesidad de control de la información ¿tiene trascendencia para cualquier ciudadano?

Aunque parezca exagerado, existen informes que hablan de que en España existen más de un millón de personas con impulsos psicópatas. Su necesidad es hacer daño a los demás, por eso vemos cada vez con más frecuencia cómo en las RRSS se destroza la reputación o la autoestima de alguien sin venir a cuento; luego están los profesionales de las campañas de desprestigio con fines lucrativos; y por último, los chantajes cara a cara con propósitos deleznables.

¿No hay esperanza, pues?

Este comportamiento suele acabar mal. Villarejo está en la cárcel, por ejemplo. Pero eso, no creo que importe cuando el impulso es algo psicopático. Lo que pongo de manifiesto en mi novela es que el psicópata vive camuflado entre nosotros sin ser detectado. Cuando se introduce en una comunidad, es como un virus imparable que termina infectándolo todo. Por eso, es tan importante ser prudente y discreto con nuestros secretos.

Y Víctor Ros, mientras tanto, esperando su turno…

He aprovechado que anda de travesía oceánica rumbo a la Habana donde vivirá su próxima peripecia para escribir esta novela. Es tan intensa y sorprendente como las suyas, sólo que aquí, el héroe es un personaje sacado de la vida real que se enfrenta al mal en defensa de lo que más quiere como son sus hijos y su familia.

La obra

Título: Secretos
Autor: Jerónimo Tristante.
Editorial: Algaida, Sevilla 2019. 470 páginas
Género: Novela, Ganadora del XII Premio Logroño de Narrativa.

Una misteriosa mujer consigue chantajear a sus interlocutores amenazándolos con revelar oscuros secretos de su pasado. Al principio, lo que pide a cambio no es dinero, sino el conocimiento de otros secretos que la víctima conoce de otras personas. Así, va creando una red tupida y pegajosa, como la de una araña que espera pacientemente el momento propicio para devorar a sus presas.

Al principio, el lector sigue con curiosidad las andanzas y habilidades de la malvada chantajista, pero, poco a poco, el autor va incorporando a la trama personajes con los que nos sentimos identificados y que al convertirse en probables víctimas provocan en el lector una tensión y ansiedad crecientes.

La novela termina convirtiéndose en un tsunami de emociones y sorpresas. Subyace el debate moral de hasta dónde debo resistir y arriesgar mi vida y bienestar defendiendo la privacidad de los otros; la confianza con que depositan en nosotros sus secretos; ese impulso a compartir secretos para buscar la comprensión o la ayuda en los demás.

Queda de manifiesto la necesidad de romper la cadena de difusión del dolor ajeno en las RRSS. Debemos ser conscientes de que tras una Fake News hay una cadena de intereses o la necesidad psicopática de hacer el mal. Debemos resistir al afán de notoriedad, al incremento de seguidores, al impulso a repicar asuntos anodinos o cotilleos malintencionados porque seguro que hacen daño a alguien. Todos somos vulnerables. Protejámonos los unos a los otros.

Este libro es aventura y una vacuna en cuerpo ajeno que nos debe motivar en esta batalla por la protección de nuestra privacidad.

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