La espada atribuida tradicionalmente al rey Jaume I volverá a recorrer las calles de València durante la Procesión Cívica del próximo 9 d’Octubre, una presencia excepcional que se recupera medio siglo después de su última participación. La alcaldesa de València, María José Catalá, ha designado al interventor general del Ayuntamiento, Ramón Brull Mandingorra, como custodio y encargado de portar la pieza durante la celebración del Día de la Comunitat Valenciana.
La decisión coincide con el 750 aniversario del fallecimiento del Conqueridor y recupera una tradición vinculada al ceremonial de la jornada. La espada no participaba en la Procesión Cívica desde 1976, cuando salió con motivo del 700 aniversario de la muerte de Jaume I.
Un reconocimiento a la trayectoria de Ramón Brull
Catalá ha confiado esta responsabilidad a Ramón Brull como reconocimiento a su trayectoria profesional y a sus años de servicio al Ayuntamiento de València. La alcaldesa ha destacado que la custodia de una pieza de esta relevancia debe recaer en “una persona que reúna la dignidad y el compromiso necesarios para representar a la ciudad en una jornada tan señalada”.
La elección también está relacionada con la próxima culminación de la carrera profesional del interventor general. En este sentido, Catalá le ha trasladado “su agradecimiento por sus años de servicio” y ha considerado que portar la espada supone un reconocimiento a una trayectoria y a una “impecable hoja de servicios”.
Durante la procesión, la espada se colocará sobre un cojín elaborado específicamente para la ocasión y será portada por Ramón Brull, acompañado por dos maceros y conservadores del Ayuntamiento de València.
Una tradición que se remonta al siglo XVII
La recuperación de la espada en el 9 d’Octubre enlaza con una tradición documentada desde hace más de tres siglos. Joan Baptista de Balda ya describía en 1667 que el Racional, funcionario municipal encargado de fiscalizar las finanzas y la contabilidad, tenía la responsabilidad de portar al hombro la espada del rey Jaume I durante la procesión.
La costumbre comenzó en 1666, cuando la ciudad decidió incorporar la pieza al ceremonial al considerar que una espada tan relacionada con la conquista de València no debía permanecer guardada, sino mostrarse públicamente durante una fecha de especial significado para la ciudad.
Desde entonces, la espada participó en la Procesión Cívica hasta su última aparición en 1976. Ahora, coincidiendo con el 750 aniversario del fallecimiento de Jaume I, regresará al recorrido junto a la Reial Senyera.
La espada y la Senyera, juntas en el Salón de Cristal
La celebración del 9 d’Octubre contará además con la apertura del Salón de Cristal de la Casa Consistorial para que la ciudadanía pueda contemplar la Reial Senyera. Este año, como novedad y con motivo de la efeméride dedicada a Jaume I, también podrá visitarse la espada del Conqueridor.
Los dos símbolos históricos permanecerán expuestos en el Salón de Cristal entre el 6 y el 8 de octubre. El día 6 se podrá acceder de 11:00 a 21:00 horas, mientras que los días 7 y 8 el horario será de 10:00 a 21:00 horas. El último acceso estará permitido a las 20:30 horas durante las tres jornadas.
La espada forma parte de la colección del Museo Histórico Municipal, ubicado en la propia Casa Consistorial. Tradicionalmente vinculada a la conquista de València de 1238, la pieza constituye uno de los elementos históricos e identitarios asociados a la ciudad.















































































































































































































