La verdad incómoda

1109

Esta semana ha comparecido en Les Corts Valencianes la vicepresidenta y consellera de Igualdad y Políticas inclusivas, Mónica Oltra, en relación a la sentencia de un trabajador de un centro de menores que ha sido condenado por un delito continuado de abuso sexual hacia una menor.

Se esmera el Botànic en afirmar que la vicepresidenta comparecía a petición propia. Perdonen que lo dude, porque la señora Oltra sabía perfectamente que dos grupos políticos habíamos pedido su comparecencia. No tenía escapatoria.

Oltra ha querido vendernos políticamente que ella no se esconde y da la cara. Y yo me pregunto: cuando hace meses se había pedido una comisión de investigación en sede parlamentaria y todo el Botànic votó NO, ¿dónde estaba la voluntad de dar la cara y contar los hechos por parte de la señora Oltra?

Esta es la transparencia botánica, votar NO a dar explicaciones públicas.

Yo sé que la verdad es incómoda y, si encima, el condenado era tu pareja, emocionalmente es duro, pero es necesario saber la verdad. Si la Administración ha fallado, debe reconocerse, pedir disculpas, y poner en marcha mecanismos para enmendar los fallos habidos y, quiera o no la vicepresidenta, es ella la responsable última de esa menor tutelada.

Pero si la actitud de la máxima responsable política es cuestionar la sentencia, atacar a la justicia y sus intervinientes y atacar a la libertad de prensa de un modo altivo y con esa superioridad moral típica del prepotente que no tiene argumentos, vamos por mal camino.

La señora Oltra ha querido, con esta comparecencia, desviar la atención y encontrar culpables a todos, menos reconocer su parte de culpa. Eso se llama soberbia. Si nos gobiernan políticos que son incapaces de pronunciar una simple palabra como “PERDÓN”, perdón a esa menor, perdón a todos los menores y perdón a la sociedad valenciana, ¡váyase! Se lo digo sin acritud, dimita porque no está a la altura de las responsabilidades que ha asumido.

Falló quien debía defender a esa menor.

Ver el espectáculo esperpéntico de un Botànic aplaudiendo como palmeros desbocados a la comparecencia de Oltra, que además pretendía salir del hemiciclo con una imagen de víctima, me costará olvidar. Al final, estamos hablando de menores, de una menor víctima de abusos que fue cuestionada, desamparada y tildada de mentirosa por la propia Administración Pública que se encargaba de su custodia. Sin comentarios.

Mamen Peris | Abogada y política | Diputada Cs Corts Valencianes | @mamen_peris ]

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.