Todo depende

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Así empieza la frase, tan conocida y utilizada por el pensador español Ramón de Campoamor y Campoosorio “En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Esta frase creada por Campoamor en el siglo XIX y las que en similitud significado se han utilizado a lo largo de los siglos, nos aportan una conclusión, la que hace referencia a que cualquier decisión o discernimiento tendrá una conclusión por la propia subjetividad. Y que nuestras ideas y nuestros juicios están condicionados a la propia opinión y perspectiva en la que cada uno ve las cosas.

En ese color en que se miran las cosas, y como cantaba Jarabe de Palo, “todo depende, de según con que se mire”.

Hace unos años el color con que se miraban las acciones políticas debía estar marcado por el cristal rojo, morado o naranja. En ese trío de colores la amalgama creada era símbolo de cambio, de cordón sanitario y regeneración democrática. Desde sus propios pulpitos alentaron a la sociedad para que su visión de la realidad fuera la correcta, “terminó el bipartidismo”, era su momento, decían. Nos dijeron que las cosas se debían ver en diferentes tonalidades, las suyas. Nos dijeron que el progreso y la democracia debían instalarse en la variedad cromática. Nos pedían que abriéramos los ojos. Y la sociedad creyó que era así, el ciudadano asumió que era posible.

Sin embargo, ahora que las elecciones andaluzas han dado un nuevo giro a la cromacidad de colores, no están de acuerdo. Culpan a los electores de su error, de haber elegido diferentes colores a los que ellos proclamaban. Ahora les dicen que no está bien. Y sinceramente, no se entiende.

Porque si la democracia tiene como base fundamental la voz y la opinión del pueblo, ellos, ahora les niegan la legitimidad en sus opiniones, en sus colores. Vemos como aquellos que nos daban lecciones, hace unas semanas, rodearon el Palacio San Telmo.

Vimos como aquel partido con más de 100 años de existencia, que dice defender a los trabajadores y que no ha obtenido la mayoría suficiente para gobernar, “fleta” autobuses para ir a gritar. Vimos como niegan la realidad, que el color con que se miran las cosas ha cambiado, que la decisión del pueblo debe ser soberana y respetada. Como ellos proclamaban.

Y todo depende del color con que se mira, pero la democracia no tiene colores, no pertenece a ningún partido, simplemente nos pertenece a todos. Y nadie puede enarbolarse en la bandera de un color y pretender que todos lleven el mismo color, porque no hablaríamos de democracia, estaríamos hablando de otra cosa,  que dudo que quiera España, y menos los españoles.

Pero querer negar la legitimidad de un gobierno cuando los mismos que lo critican han accedido a él por un pacto de Moción de censura con independentistas, con los que quieren romper España, y además no convocar elecciones, eso se llama Cinismo.

Concluiremos pues, que para gustos colores y opiniones, y como diría Campoamor “todo depende del color con que se mire”, pues miremos en libertad y sin filtros.

[ Amparo Folgado | portavoz Grupo Popular Ajuntament de Torrent |@amparofolgado]

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