Los 10k más solidarios de Burjassot

0
231

10K BURJASSOT avapace

Pasé el verano entre algodones, es decir, entre sangrías y cervezas, más que castigando el cuerpo con ejercicios extremos, la verdad es que eso nunca lo he hecho. Pero septiembre siempre impone esa marcha sofocante que consiste en recuperar el tono y recordé mi compromiso anual, por segundo año consecutivo, con la 10K Solidaria Divina Pastora de Burjassot a beneficio de AVAPACE. Pero lo recordé tarde, o septiembre se me echó encima y para cuando me inscribí y quería salir a rodar y probarme, tan sólo quedaba la semana en curso y el pasado domingo 21 se disputaba la prueba.

Llegó la mañana del domingo y tras una semana de salidas continuas por espacio de media hora o 40 minutos, seguía con esos tres kilos de más, regalito del verano, y lo peor, mis piernas seguían sin responder: tensas, duras, agarrotadas. ‘Marededeusiñó’, pensé. ‘Tengo que recorrer 10 kilómetros, uno más que el año pasado y estos días no he corrido más de 3 o 4 en cada sesión’.

Salí sólo de casa, dejando descansar a los míos y renunciando a ese apoyo vital que pudieran darme en alguna esquina de esos largos 10 kilómetros. Y llegué a por el dorsal con nervios sin saber cómo iba a responder mi cuerpo, pero con el chungo balance de la escasa semana de preparación.

Burjassot-carrera-avapace-pere-ferrerY de repente empecé a encontrarme con amigos. Charlé con César, con Carlos Domingo, con el Niñe, Elíes, el maestro Edu, María Llopis, Andrés, María Sisamón o Pepa, entre muchos otros, que me ayudó a ponerme el dorsal. Me crucé con el Alcalde, Rafa García, acompañado por sus hijos; pude darle la enhorabuena a Jordi Sebastiá por su reciente paternidad y así a muchos más… al fin y al cabo ‘es el meu poble’.

Y me fui hacia el fondo, alejado del punto de salida, me coloqué con los últimos corredores y sin apenas darme cuenta, entre saludos y un breve calentamiento… ya estábamos corriendo.

Seguí la senda que marcaban esos cerca de 1.500 corredores y la carrera transitó para mí entre el apoyo que recibía de mis amigos y vecinos, incluso desconocidos y algo más importante, ese impulso solidario que veía entre los muchos corredores que corrían en grupo y se turnaban para empujar un carro de muchos atletas de mente, pero, desgraciadamente no de cuerpo, porque éste por motivos diversos, estaba impedido para ello.

Y así fui sumando kilómetros, porque los rostros animosos de ese gran número de corredores solidarios, junto con las personas que llevaban me hicieron, sencillamente, la carrera. Sin olvidar a esos amigos o vecinos madrugadores en domingo y cuando avisté la última cuesta, la más empinada, justo la que sube por la calle Godella, esquina con la calle Mendizábal, alcé la mirada y vi la casa en la que nací hace ya 45 años y a escasos metros de ella, a mi padre. Y le di la mano sin parar y en su gesto y su mirada encontré las fuerzas que necesitaba para acabar entero la carrera, sabiendo que no hay mayor privilegio que ir superando pruebas y tener siempre cerca de los tuyos.

Burjassot-carrera-avapace

Benditos solidarios 10k de Burjassot. Enhorabuena a todos los que corrieron ese día, a la organización con Burja Runners a la cabeza, y a todos los que salieron a la calle para animar. Hay carreras que se ganan antes, incluso, de disputarlas y eso me pasó a mí. Llegué con dudas, casi vencido y salí victorioso, como el resto de los 1499 corredores que corrieron en Burjassot esa mañana de domingo.

Pere Ferrer | Asesor en comunicación | @perefe | Colaborador en el blog Comunicación de Resistencia

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.