Unas 10.000 personas recorren el centro de la capital para exigir mejoras en plantillas, salarios, infraestructuras y la derogación de la ley de libertad educativa.
La comunidad educativa valenciana ha vuelto a salir a las calles del centro de Valencia en la primera gran manifestación del curso escolar 2026-2027. Convocada por la Plataforma en Defensa per l’Ensenyament Públic y con el respaldo del sindicato STEPV, la marcha ha reunido a unas 10.000 personas —según datos de la Delegación del Gobierno— bajo la pancarta “¡consellera, dimissió!”, en un recorrido desde la plaza de San Agustín hasta la plaza del Ayuntamiento.
En la capital valenciana, la marcha ha partido a las 18:10 horas desde la plaza de San Agustín bajo el lema “Per la dignitat de l’escola pública”. Los asistentes, acompañados por familias, estudiantes y representantes de la comunidad educativa vestidos con camisetas verdes, han recorrido el centro con pancartas en las que solicitaban la dimisión de la consellera de Educación, Carmen Ortí, así como la dotación de mayores recursos para los centros públicos.

La protesta da continuidad a las movilizaciones iniciadas el pasado curso y a la huelga indefinida suspendida en junio. Entre las principales reivindicaciones expuestas en el manifiesto por Elisabet García, presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Valencia (FAMPA), destacan la recuperación de plantillas recortadas, la reducción real de ratios por aula, la cobertura inmediata de vacantes y sustituciones, y la mejora de salarios ajustada al IPC con el cobro completo de las pagas extra.
Asimismo, los convocantes han reclamado un mayor presupuesto para el Plan Edificant, la reparación urgente de los centros afectados por la DANA, la mejora de las condiciones laborales del personal de administración y servicios (PAS y PAE), y la derogación de la ley de libertad educativa para garantizar la presencia del valenciano en la enseñanza. Además, han criticado la atribución de nuevas funciones a la Inspección de Educación, a la que consideran una fiscalización ideológica sobre la labor docente.

Por su parte, el secretario autonómico de Educación, Daniel Mc Evoy, ha manifestado su respeto por las protestas, argumentando que el Consell ha dispuesto un presupuesto de 3.338 millones de euros con propuestas concretas sobre la mesa, e instando a priorizar la negociación colectiva frente a la confrontación.
Reivindicaciones sindicales y valoración de las centrales
Los representantes de las principales organizaciones sindicales han coincidido en señalar que el parón estival no ha resuelto el conflicto iniciado el curso pasado:
STEPV: El coordinador de Acción Sindical, Marc Candela, ha explicado que el objetivo es reactivar una negociación “con avances reales” en materia de plantillas, retribuciones y reducción de ratios por aula. Candela ha avanzado que se consultará al profesorado sobre la conveniencia y el formato de una eventual huelga en función de la respuesta institucional.
CCOO: La secretaria general d’Educació, Xelo Valls, ha calificado la jornada como el inicio de un calendario para alcanzar acuerdos satisfactorios, recordando que las propuestas del Consell durante el curso anterior resultaron insuficientes para la mayoría sindical, salvo en lo referente a la burocracia.
UGT: El portavoz de UGT Ensenyament PV, Kilian Cuerda, ha denunciado la falta de avances durante el verano y ha criticado medidas de la administración autonómica que considera un ataque a la libertad de cátedra. Cuerda ha asegurado que las organizaciones no temen un conflicto prolongado si la Conselleria no se sienta a pactar mejoras inmediatas.




























































































































































































