El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) se incorpora a la Red de Refugios Climáticos de València, promovida por el ayuntamiento de la ciudad, mediante la apertura de un espacio público accesible, climatizado y confortable que permite a la ciudadanía resguardarse de las altas temperaturas y acceder a la oferta cultural del museo.

Como parte de esta iniciativa, el IVAM facilita el acceso gratuito a sus zonas de espera y descanso, equipadas con sillones, climatización, aseos accesibles y fuentes de agua potable filtrada y refrigerada. Estos espacios reúnen las características necesarias para ofrecer confort término a los visitantes durante los episodios de calor extremo.
La directora del museo, Blanca de la Torre, ha explicado que la sostenibilidad forma parte de la actividad cotidiana del IVAM y de su relación con el entorno. “La incorporación a la red de refugios climáticos permite reforzar la dimensión social de la institución, ofreciendo un espacio de acogida, convivencia y bienestar para la ciudadanía. El museo es un lugar para el arte y el conocimiento, pero también para el cuidado de las personas y la construcción de entornos urbanos más sostenibles”, ha afirmado.
Los refugios climáticos son equipamientos públicos accesibles que proporcionan condiciones adecuadas de confort térmico frente a las altas temperaturas mediante espacios climatizados o zonas de sombra, acceso a agua potable, áreas de descanso y otros servicios básicos, con especial atención a las personas más vulnerables.
La ciudadanía puede consultar el mapa actualizado, la ubicación y los horarios de todos los espacios que forman parte de la red en la página web de València Sostenible.
Refugio climático y cultural
Además de proporcionar un espacio climatizado, el museo ha diseñado una programación estival para públicos de todas las edades que lleva por título ‘En el museo no se siente el poniente’.
Durante los meses de verano mantiene abierta la ‘Sala blanda’, un espacio de juego y descanso especialmente acondicionado para familias con bebés de hasta doce meses, así como ‘El rincón de luz’, orientado a la primera infancia. Además, el IVAM organiza visitas comentadas por sus muestras para familias, con recorridos adaptados a sus necesidades.
La experiencia del refugio climático también encuentra un reflejo en la programación expositiva del centro. La instalación ‘Radix’, de la artista mexicana Tania Candiani, transforma la sala en un paisaje poblado por plantas, raíces y especies vegetales que invitan a reconectar con la naturaleza.
La obra propone un espacio de contemplación que evoca la capacidad de los ecosistemas para generar bienestar y profundiza en la interdependencia entre el ser humano y el mundo vegetal, en consonancia con el compromiso del museo con la sostenibilidad y el cuidado del entorno.































































































































































































