Una mujer trans visita la iglesia de su pueblo para dirigirse a la imagen de la Virgen Morena, patrona de la población. Este es el cuadro escénico donde se sitúa la obra ‘Madre Amadísima’, texto de Santiago Escalante, que DISSIDENTS presenta en estreno absoluto del 23 de abril al 3 de mayo en la sala Carme Teatre, dentro de su programa de Residencias de Creación y en el marco de la Temporada XXXI. La pieza, interpretada por Tavi Gallart y dirigida por Óscar Patiño, aborda el envejecimiento, el sexilio y los cuidados en la comunidad LGTBI en entornos rurales a través de un dispositivo escénico centrado en la memoria y la confesión.

El proyecto está impulsado por DISSIDENTS, plataforma valenciana centrada en la mediación cultural y el desarrollo de propuestas desde perspectivas LGTBIQ+, desde la que se articula esta adaptación del texto original de Santiago Escalante. La obra se construye como un monólogo en el que la protagonista dialoga con la Virgen Morena como única figura de escucha. Desde ese espacio, reconstruye su trayectoria vital, atravesada por una infancia marcada por el silencio opresivo del entorno rural y por las décadas más complejas de la España del siglo XX. “Todos tenemos derecho a nuestra parcela de felicidad”, se afirma en Madre Amadísima, una pieza que articula su relato entre la confesión y el ajuste de cuentas.
La adaptación retoma de forma consciente la memoria de una generación de mujeres trans vinculada al contexto de la Transición, incorporando testimonios directos recogidos en el proceso de documentación. “Ha habido un proceso de documentación en el que se ha entrevistado a mujeres trans de aquella realidad específica, la de la transición española, y la adaptación incorpora frases literales de muchas de ellas”, explican desde el equipo. La pieza establece así un diálogo con relatos que, como los recogidos en Vestida de azul, dan cuenta de experiencias atravesadas por la marginación, la violencia y la supervivencia, entre ellas la de Nacha Sánchez, participante en el documental y referente vivo de ese contexto histórico.
El dispositivo escénico sitúa la fe y la necesidad de escucha como elementos centrales. “La fe en la virgen morena de su pueblo y su relación con ella son esenciales para poder sobrevivir en su realidad hostil. Pero es una fe alejada del fanatismo”, señalan. En ese marco, la obra introduce cuestiones como la culpa o la pertenencia sin desligarlas de la experiencia vital del personaje, planteando la escucha como una necesidad compartida.
Desde la construcción del personaje, la pieza aborda el impacto del sexilio en las trayectorias vitales. “En la generación de la que hablamos, se renunciaba a la familia, al entorno social y a cualquier red de soporte por conquistar una libertad, sin garantías de que esta fuera a traer bienestar. Es una generación de supervivientes”, apuntan. Este desplazamiento se traduce escénicamente en un relato que combina memoria, música y presencia corporal, articulado en torno a la búsqueda de un lugar de pertenencia.
El montaje incorpora canciones vinculadas a ese contexto histórico, recuperando un repertorio asociado a una generación que, tras décadas de lucha, se enfrenta hoy a nuevas formas de invisibilización. La pieza incluye además la colaboración de Supreme Deluxe, responsable de un fragmento sonoro a partir de una carta que se integra en el dispositivo escénico. “Es la primera generación visible, y paradójicamente ha devenido en invisible”, explican, situando el foco en el envejecimiento y en la necesidad de repensar los cuidados. “No sólo les debemos los avances, hemos de verlas para entender qué modelo de envejecimiento deseamos”.
La versión escénica mantiene elementos clave del texto original, como el formato de monólogo y el diálogo con la imagen mariana, al tiempo que los recontextualiza en el proceso de residencia. “¿Cómo sobrevivir cuando la soledad es tan grande que nuestra única confidente es una imagen mariana?”, plantean. La pieza vincula esta pregunta con problemáticas contemporáneas como la soledad no deseada y la falta de redes de apoyo.
Tavi Gallart asume la interpretación desde una relación directa con esa memoria. “He puesto mi voz y mi cuerpo a merced del texto y de las directrices del director”, explica. La intérprete, valenciana de Sagunto, construye el personaje a partir de la memoria compartida con mujeres de esa generación, en un proceso que combina experiencia personal y trabajo escénico.
Como parte de su programación expandida, Carme Teatre desarrollará dos acciones de mediación vinculadas al proyecto. Por un lado, un encuentro posterior a la función dentro de Divendres Tangents, que tendrá lugar el 24 de abril, como espacio habitual de diálogo con el público en el contexto de las residencias de creación.
Por otro, el 1 de mayo se celebrará un encuentro especial con la participación de Nacha Sánchez, mujer trans, actriz y activista, conocida por su presencia en el documental ‘Vestida de azul’ (1983), referente en la visibilización de las experiencias trans durante la Transición. Sánchez, única superviviente del reparto original del documental, aportará su testimonio en relación con los contextos históricos y personales que atraviesan la pieza, construidos también a partir de su propia experiencia vital.






















