Los vecinos de Benimaclet se oponen a la propuesta de Metrovacesa para el PAI Benimaclet Est

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La asociación de vecinos de Benimaclet se opone a la propuesta de Metrovacesa para el PAI Benimaclet Est, el último trozo de suelo urbanizable por desarrollar en la ciudad de Valencia dentro de las rondas de circunvalación después de las urbanizaciones de Benicalap, Campanar y Patraix de hace unos años y de la construcción ahora de Malilla y la aprobación del PAI del Grao.

Huertos urbanos colectivos y autogestionados de Benimaclet

A ojos de la asociación vecinal, se trata de la última oportunidad para resolver satisfactoriamente la relación de la ciudad de Valencia con la huerta, “asignatura pendiente en la historia del crecimiento de Valencia”. Además, el caso concreto de Benimaclet reviste aspecial trascendencia, por un lado, porque se trata de un pueblo tradicionalmente de huerta que mantiene todavía cierto nivel de actividad agraria y, por otro, que la expansión orbana ha ido rodeando este pueblo de huerta dejando una “grieta sin construir, espacio que con los caminos históricos de Farinós y de les Fonts mantiene la conexión física, visual y funcional del barrio con la huerta. Esta conexión está comprometida por el corte que supone la Ronda Nord, pero su impacto visual y acústico se puede y se debe amortiguar reforzando a la vez los vínculos barrio-huerta”.

“Desde Benimaclet, con las iniciativas de los huertos urbanos colectivos y autogestionados, en funcionamiento con gran éxito desde 2013, así como con el Concurso de Ideas Benimaclet Est, convocado por la asociación vecinal en 2014 y apoyado por las dos universidades públicas de nuestra ciudad y por Caixa Popular, y con la Estrategia Integral Participativa Benimaclet és futur promovida por el Ayuntamiento de València, ha planteado reiteradamente que los terrenos del PAI son la oportunidad de diseñar una zona de transición, Ronda Nord adentro, entre la ciudad y la huerta. Un espacio de convivencia entre lo construido y los valores que definen la huerta, como la composición edafológica del suelo, la red de acequias y caminos, las alquería, el sistema natural de drenaje y evacuación de pluviales, la parcelación y, por supuesto, el uso agrícola”.

Todo esto lo hace posible el nuevo diseño al liberar la zona central de los terrenos del PAI, con una superficie de 86.000 m², en la que se mantiene la rasante de la huerta, sin elevarla a la cota de la ciudad y de la Ronda Nord, y reduciendo al máximo la apertura de nuevos viales. Un espacio donde convivirán los usos agrícolas, al integrar los huertos urbanos, y un parque de escala metropolitana que respeta los valores de la huerta. Un nuevo concepto de parque donde el riego se realiza con la red de acequias existentes, brazos de la acequia de Mestalla, y la evacuación de las pluviales mediante el drenaje natural del terreno y el sistema de aliviaderos de la red de acequias. Un parque que, además, tendrá un coste mucho menor que uno convencional.

Concentrar la edificabilidad junto a las rotondas de la A-7 y de Alboraya

Para conseguir que este espacio de transición sea un modelo de una nueva forma de hacer ciudad es necesario, a criterio de la asociación vecinal, que la edificabilidad del PAI se concentre en los extremos, junto a las rotondas de acceso de la A-7 desde Barcelona y desde Alboraia. Pero es necesario también reducir la edificabilidad marcada por el Plan General de Ordenación Urbana de 1988, como ya se recogía en las conclusiones del documento Benimaclet és futur, que viene marcada con la ratio de 0,90 m² techo/m² suelo, lo que supone un total de 161.455 m² de techo edificado y unas 1.350 viviendas.

Para la Asociación de Vecinos de Benimaclet es necesario bajar la edificabilidad porque el resultado de esta edificabilidad concentrada en los extremos representa la construcción de bloques en altura que acaban constituyendo una barrera entre el barrio y la huerta. En la propuesta de Metrovacesa, a la que ha podido tener acceso la asociación vecinal, esta barrera se hace particularmente patente en las edificaciones que se plantean entre la calle Diógenes López Mechó y la Ronda Nord. El objetivo es que la ciudad se diluya al entrar en contacto con la huerta, no acentuar el contraste con la construcción de bloques de mayor altura que los existentes en el barrio.

Y es posible reducir la edificabilidad:

  • Porque el coste de la urbanización del parque metropolitano propuesto es inferior al de un parque convencional
  • Porque en la propuesta vecinal se reduce la superficie de viales a construir desde 64.000 m² a 27.000 m², con el ahorro que esto supone en costes de urbanización.
  • Porque la edificabilidad designada a este PAI (similar al resto de PAI desarrollados en nuestra ciudad) es una decisión tomada en 1988. Desde entonces han pasado 30 años y muchas cosas, entre otras una crisis provocada por una burbuja inmobiliaria, el hecho de que nuestra ciudad ya no aumente en número de habitantes y la necesidad de abandonar la cultura del crecimiento ilimitado.
  • Es potestad de la Administración Municipal modificar los parámetros de edificabilidad mediante una revisión del PGOU, máxime en un caso como el que nos ocupa, donde no se ha iniciado el desarrollo del PAI y por lo tanto no se han patrimonializado sus derechos urbanísticos

En principio, la propuesta de Metrovacesa que se postula como nuevo agente urbanizador, asume básicamente las líneas de actuación contenidas en Benimaclet és futur, pero mantiene toda la edificabilidad prevista en el PGOU, por lo que la Asociación Vecinal de Benimaclet la rechaza de plano y pide que no sea aprobada por el Ayuntamiento de Valencia mientras no se produzca una reducción sustancial de la edificabilidad. “Así se lo hemos comunicado en varias ocasiones al concejal de Urbanismo y a nuestro alcalde en el día en que se redacta este comunicado, 16 de noviembre de 2018”, asegura la asociaciñón vecinal.

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