Valencia Basket dio el primer paso hacia las semifinales de la Liga Endesa tras derrotar al Surne Bilbao Basket por 83-80 en un encuentro que parecía escaparse definitivamente a poco más de seis minutos del final

Los de Pedro Martínez llegaron a verse trece puntos abajo (62-75), pero una defensa extraordinaria en el tramo decisivo, el liderazgo de Jean Montero, la energía inagotable de Braxton Key y la sangre fría de Nate Reuvers permitieron culminar una de esas remontadas que ya forman parte de la identidad competitiva del equipo taronja.
El triunfo adquiere todavía más valor si se tiene en cuenta el contexto de estos cuartos de final, donde varios equipos visitantes ya habían conseguido romper el factor cancha. Valencia evitó el sobresalto, protegió el Roig Arena y viajará ahora a Bilbao con la oportunidad de cerrar la eliminatoria sin necesidad de regresar para un tercer encuentro.

Antes del salto inicial, el público reconoció a Sergio De Larrea, distinguido como Mejor Joven de la Liga Endesa, y a Jean Montero, integrante del Quinteto Ideal de la competición. La noche también estuvo marcada por la ausencia de última hora de Matt Costello, que no pudo participar tras el nacimiento de su cuarto hijo. Tampoco estuvieron disponibles los lesionados Josep Puerto, Xabi López-Arostegui e Isaac Nogués.

Bilbao golpea primero ante un Valencia sin ritmo ofensivo
Pedro Martínez apostó de salida por Sergio De Larrea, Brancou Badio, Kameron Taylor, Jaime Pradilla y Neal Sako. Enfrente, Jaume Ponsarnau encontró rápidamente en Margiris Normantas el referente ofensivo que necesitaba su equipo.
Dos triples consecutivos y ocho puntos del escolta lituano impulsaron a los visitantes en los primeros minutos. Mientras Valencia sufría ante la agresiva defensa bilbaína sobre las líneas de pase y acumulaba pérdidas poco habituales, Krampelj ampliaba la renta hasta el 2-10.
La entrada de Jean Montero cambió parcialmente el escenario. Un mate de Pradilla, un triple del dominicano y la intensidad de Braxton Key permitieron equilibrar el choque. El estadounidense empezó a producir en ambos lados de la pista y sostuvo a los locales en un primer cuarto que terminó con un ajustado 18-19 gracias también a las aportaciones finales de Cárdenas y Taylor.

Un partido de defensas y errores conduce al empate en el descanso
El segundo cuarto mantuvo la misma tónica. Hilliard respondió al triple inicial de Reuvers, mientras Hlinason comenzaba a imponer su físico cerca del aro y a generar segundas oportunidades para los hombres de negro.
Cuando Jaworski elevó la diferencia hasta el 23-29, Pedro Martínez recurrió al tiempo muerto. La respuesta fue inmediata. De Larrea, Sako, Cárdenas y Key lideraron un parcial de 8-0 que devolvió el equilibrio al marcador.
Ninguno de los dos equipos logró imponer continuidad ofensiva en los últimos minutos del periodo. Las defensas endurecieron el encuentro, aparecieron las imprecisiones y los ataques se atascaron. Moore y Hlinason anotaron para Bilbao; Montero respondió desde el tiro libre para dejar el encuentro completamente abierto al descanso con empate a 35.

El tercer cuarto cambia de dueño
Valencia salió mejor tras el paso por vestuarios. Un triple de Montero otorgó por primera vez la ventaja a los locales y parecía anunciar un cambio de tendencia. Sin embargo, el despertar ofensivo de Frey devolvió rápidamente la iniciativa al conjunto vasco.
Pradilla, Taylor y nuevamente Montero sostuvieron a los taronja en un intercambio constante de golpes, pero Bilbao encontró una vía de anotación muy peligrosa en el tiro exterior. Jaworski mantuvo el acierto de los visitantes mientras Bagayoko ofrecía una valiosa producción cerca del aro.
El momento más delicado llegó cuando Pantzar conectó desde el perímetro para colocar el 49-59. A pesar de los esfuerzos de Pradilla, un nuevo triple de Lazarevic elevó la ventaja visitante hasta los once puntos.
Cuando el partido amenazaba con romperse, apareció el jugador que tantas veces ha rescatado al Valencia Basket esta temporada. Jean Montero asumió la responsabilidad, forzó faltas, sumó cuatro puntos consecutivos y cerró el tercer cuarto con una acción individual que dejó el marcador en 55-62.

Del abismo a la épica
Lo peor aún estaba por llegar. Un triple de Frey y dos tiros libres de Hlinason ampliaron la diferencia hasta el 55-67 nada más comenzar el último periodo. Aunque Taylor y Pradilla intentaban mantener vivo al equipo, dos nuevos triples de Petrasek situaron un preocupante 62-75 a 6:02 para el final.
Parecía una losa demasiado pesada. Entonces cambió el partido.
Pradilla abrió el camino con un mate. Montero añadió un triple que devolvió la esperanza. Pero la verdadera transformación llegó desde la defensa. Valencia cerró completamente su aro, aumentó la presión sobre el balón y convirtió cada recuperación en una oportunidad para correr.
Braxton Key se convirtió en el símbolo de esa reacción. El estadounidense dominó ambos lados de la pista, sumó canastas decisivas, provocó pérdidas y contagió una energía que se extendió por todo el Roig Arena.
Un 2+1 de Badio tras recuperación de Montero devolvió la ventaja a los locales (76-75) cuando apenas restaban dos minutos y medio para el final. El pabellón ya era una caldera.
Jaworski respondió con un triple que silenció momentáneamente las gradas, pero Nate Reuvers apareció en el instante decisivo. El ala-pívot estadounidense respondió inmediatamente desde más allá del arco y, en la siguiente acción, culminó una recuperación con un espectacular mate para colocar al Valencia Basket por delante.
Bilbao tuvo una última oportunidad cuando Jaworski volvió a lanzar de tres, pero la acción quedó invalidada por una falta señalada previamente. Reuvers amplió la ventaja desde la línea de tiros libres y, aunque Hlinason mantuvo la incertidumbre hasta los últimos segundos, la última posesión terminó en manos de Braxton Key.
El estadounidense capturó el rebote tras el fallo de Badio desde el tiro libre y lanzó el balón hacia el techo del Roig Arena mientras el reloj se consumía. El gesto simbolizó perfectamente una noche de supervivencia, carácter y resistencia.

Montero lidera, Key cambia el partido y Reuvers lo sentencia
Valencia Basket encontró en Jean Montero a su referente ofensivo en los momentos más delicados, en Braxton Key al motor emocional que impulsó la remontada y en Nate Reuvers al ejecutor que terminó decidiendo el encuentro.
La combinación de los tres permitió culminar un parcial demoledor de 14-0 en los minutos decisivos y transformar una derrota casi segura en una victoria que acerca a los de Pedro Martínez a las semifinales.
El primer punto de la serie ya está en el bolsillo. El siguiente desafío espera en Bilbao. Allí, Valencia Basket tendrá la oportunidad de confirmar que esta remontada fue mucho más que una reacción puntual: fue una demostración de que este equipo se niega a rendirse.




































































































































































































































