El técnico del Valencia Basket compareció tras el encuentro con gesto serio y un discurso directo, sin rodeos. La derrota ante el Durán Maquinaria Ensino, más allá del marcador, dejó una sensación de inquietud que el propio entrenador no trató de disimular

Un análisis sin concesiones
Rubén Burgos reconoció que el problema fue mucho más profundo que el resultado final. “No hemos estado a la altura durante todo el partido. Más allá de tener ventajas durante muchos minutos, el nivel de juego no ha sido el que debemos mostrar”, explicó. El entrenador insistió en que el equipo nunca terminó de encontrarse cómodo ni de imponer su identidad.
Especialmente crítico se mostró con el desenlace del partido, donde el equipo perdió el control. “En el último cuarto nos ha faltado claridad y fortaleza mental. No hemos sabido responder a su defensa ni a su energía”, señaló, subrayando que el rival supo elevar su nivel en el momento decisivo.
El ataque, en el punto de mira
Uno de los aspectos más señalados por el técnico fue la falta de eficacia ofensiva. “Los porcentajes no han estado a la altura, especialmente en situaciones claras y en el tiro libre. No es aceptable para nosotras”, afirmó.
El problema no fue únicamente de acierto, sino también de generación. La defensa rival cerró bien los espacios interiores y obligó a Valencia Basket a tomar decisiones incómodas. “Cuando conseguíamos buenos tiros, tampoco los convertíamos. Ahí está una de las claves”, añadió.

El rebote, un déficit evidente
Otro de los puntos críticos fue el dominio del Ensino en el rebote. Burgos puso cifras a una de las grandes diferencias del partido: 53 capturas para el conjunto gallego frente a 39 del equipo taronja.
“Nos han superado en energía y en físico. No podemos permitir esas diferencias si queremos competir al máximo nivel”, explicó. Esa superioridad permitió al rival correr y generar situaciones de ventaja que acabaron siendo determinantes.
Trabajo inmediato y enfoque competitivo
Lejos de buscar excusas, el técnico dejó claro que la única vía es el trabajo. Con el partido ante Jairis como último paso antes del playoff, el equipo se centrará en corregir errores desde el análisis y la exigencia diaria.
“Tenemos que utilizar cada entrenamiento para mejorar, revisar situaciones individuales y colectivas, y competir cada partido al cien por cien. Esta liga no permite desconexiones”, advirtió.
También recordó que el reciente éxito en la Copa no garantiza nada en este tramo de la temporada. “Las dinámicas cambian muy rápido y hay que estar preparadas para responder”, apuntó.

El regreso de Awa Fam y el crecimiento de Flórez
En el apartado individual, Burgos valoró positivamente la reincorporación de Awa Fam tras su paso por el draft de la WNBA. El técnico destacó su integración inmediata en la dinámica del equipo y el orgullo que supone para el club su proyección internacional.
Además, tuvo palabras de reconocimiento para Alicia Flórez, cedida en el Ensino y protagonista en el partido. Destacó su rendimiento durante la temporada y su evolución como jugadora, considerándola un activo importante dentro de la estructura del club.
Una derrota que obliga a reaccionar
El mensaje del entrenador fue claro: más allá de la clasificación, el equipo necesita recuperar sensaciones, ajustar detalles y elevar su nivel competitivo. El margen de error se reduce y el playoff exige una versión mucho más sólida y constante.
























