La tensión del segundo duelo entre Valencia Basket y Panathinaikos no terminó con la canasta imposible de Nigel Hayes-Davis sobre la bocina

El ambiente ya extremadamente caliente durante el encuentro acabó trasladándose también a los pasillos, los vestuarios y posteriormente a los despachos, después de una noche marcada por la polémica arbitral, las protestas constantes del conjunto griego y los gestos posteriores de algunos de sus integrantes.
El Valencia Basket, molesto por lo sucedido tanto durante como después del encuentro, decidió reaccionar públicamente mediante un comunicado oficial en el que carga con dureza contra la actitud del presidente del Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, y anuncia medidas ante la Euroliga.
Una noche marcada por la tensión
El Roig Arena vivió uno de los ambientes más eléctricos de toda la temporada. La igualdad del partido, la importancia del choque y varias decisiones arbitrales discutidas elevaron la tensión a máximos durante muchos minutos.
Desde el banquillo visitante hubo constantes protestas y presión sobre los colegiados, mientras el público taronja respondió convirtiendo el pabellón en una auténtica olla a presión. La situación terminó desbordándose en algunos momentos, especialmente en el tramo final del encuentro y durante la prórroga.
Tras el partido, además, las declaraciones de Ergin Ataman en rueda de prensa y algunos comportamientos de miembros de la expedición griega incrementaron todavía más el malestar en el entorno valenciano.

Valencia Basket anuncia medidas ante la Euroliga
El club taronja no tardó en posicionarse oficialmente. A través de un comunicado difundido después del encuentro, Valencia Basket condenó de manera contundente la actitud del presidente del Panathinaikos y confirmó que trasladará formalmente una queja a la máxima competición continental.
Comunicado íntegro
“Valencia Basket condena la actitud del Presidente de Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, que rebasó cualquier límite durante el partido acercándose a la mesa con una actitud deplorable, tratando de influenciar e increpar a los árbitros, tal y como refleja el acta del partido, negándose además a acatar las indicaciones de los cuerpos de seguridad y generando una tensión injustificable, motivos por los que además la Policía le ha abierto un acta, así como a algunos miembros más de su expedición.
El Club presentará una queja formal ante la competición y espera que la Euroleague castigue duramente este tipo de comportamientos que manchan la buena imagen de nuestro deporte, sabiendo que se trata además de una persona reincidente.”
El gesto de Nunn que incendió aún más el ambiente
La polémica no terminó ahí. Poco después del partido, Panathinaikos publicó en redes sociales el vídeo de la canasta decisiva de Hayes-Davis acompañado de las imágenes de la celebración final del equipo griego.
En esas imágenes se puede observar a Kendrick Nunn alejándose de sus compañeros mientras realiza varios gestos dirigidos hacia la grada. El jugador estadounidense aparece haciendo con una mano el gesto de despedida y, con la otra, tocándose sus partes íntimas, una actitud que no pasó desapercibida y que provocó todavía más indignación entre aficionados y entorno taronja.

Un final caliente para una serie todavía viva
Más allá de la enorme dureza deportiva que supone el 0-2 en la eliminatoria, el segundo asalto entre Valencia Basket y Panathinaikos deja también un clima de máxima tensión institucional y ambiental antes de que la serie viaje a Atenas.
El conjunto de Pedro Martínez deberá ahora centrarse en la parte deportiva e intentar una remontada histórica en el OAKA, mientras el foco disciplinario queda ya en manos de la Euroliga tras unos incidentes que han generado una enorme repercusión en el baloncesto europeo.
























