Las playas de Medicalia y Puig-Val, en El Puig de Santa Maria, permanecen cerradas al baño de forma preventiva tras detectarse un vertido de aguas residuales que ha obligado a activar el protocolo de seguridad. Según ha informado el Ayuntamiento de El Puig, la medida se mantendrá hasta que las analíticas confirmen que el agua vuelve a reunir las condiciones adecuadas para el baño.
El origen del vertido se sitúa en unas obras del colector de la EPSAR
De acuerdo con la información trasladada por el consistorio, el foco del problema se encuentra en las obras de reparación que la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (EPSAR) está ejecutando junto a la rotonda de acceso a la playa desde la V-21.
Los trabajos técnicos realizados hasta el momento apuntan a que se ha producido un estrangulamiento en la conducción, localizado bajo la calzada de la rotonda, como consecuencia de un desprendimiento en la propia canalización. Esta incidencia estaría provocando el desvío de aguas residuales hacia una acequia que desemboca en el mar, por lo que el vertido podría mantenerse mientras no se elimine la obstrucción.
Coordinación entre administraciones para resolver la incidencia
El Ayuntamiento de El Puig señala que durante las últimas horas se han desplazado hasta la zona técnicos de la Real Acequia de Moncada, Global Omnium, la EPSAR, personal técnico municipal y representantes del Ministerio competente en materia de carreteras, ya que la infraestructura afectada depende de esta administración.
El objetivo de estos trabajos es encontrar la solución técnica más adecuada para reparar el colector y detener el vertido, intentando evitar al mismo tiempo afecciones al tráfico en la rotonda que da acceso a la zona litoral.
Según la información facilitada por los técnicos de la EPSAR al consistorio, la previsión era actuar sobre la obstrucción durante la jornada de este martes. Una vez eliminada, dejarían de llegar aguas residuales a la acequia y, con ello, cesaría el aporte contaminante al mar.
El baño seguirá prohibido hasta conocer los resultados de las analíticas
Desde el Ayuntamiento de El Puig recuerdan que el cierre de las playas responde a un criterio exclusivamente preventivo y que la reapertura dependerá de los análisis de calidad del agua.
Mientras tanto, la Conselleria mantiene el programa habitual de controles semanales de las aguas de baño durante la temporada estival. A estos análisis se suman pruebas complementarias solicitadas para comprobar la evolución de la incidencia y verificar que las condiciones sanitarias vuelven a ser aptas para el uso recreativo.
Además, se está realizando un seguimiento continuo de la posible evolución de la mancha en el litoral mediante inspecciones visuales, ya que su desplazamiento puede variar en función del viento y de las corrientes marinas.
El Ayuntamiento de El Puig asegura que continuará informando sobre la evolución de la incidencia y recomienda respetar la prohibición temporal del baño hasta que las autoridades sanitarias autoricen la reapertura de las playas de Medicalia y Puig-Val.




























































































































































































