La Policía Local de València ha puesto en marcha una campaña de intensificación de los controles de alcohol, drogas y velocidad en la conducción, principales causas de siniestralidad vial en la ciudad. Esta medida constituye una de las líneas estratégicas del nuevo Plan Vector de Seguridad Vial, la hoja de ruta del consistorio para reducir en un 50% los siniestros viales en el horizonte de 2030, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

Desde el pasado mes de marzo, los agentes realizan este tipo de controles de forma continuada en puntos estratégicos de la ciudad y, aunque las actuaciones se desarrollan a diario, se refuerzan especialmente de jueves a domingo, coincidiendo con el aumento del consumo de alcohol y otras sustancias asociado al ocio.
Así, durante los fines de semana, los controles se despliegan de manera sistemática en los accesos a zonas de discotecas y locales nocturnos, áreas de restauración y ocio diurno y de tardeo, y vías principales de entrada a la ciudad. Además, a diario se llevan a cabo controles en zonas con antecedentes de siniestralidad y alta concentración de vehículos, especialmente tras comidas y cenas.
La decisión de intensificar estos controles se fundamenta en datos contundentes: la presencia de alcohol y drogas en los conductores se asocia directamente con un incremento de la siniestralidad ya que quienes conducen bajo los efectos de estas sustancias presentan «tiempos de reacción más lentos, alteración del juicio y mayor propensión a cometer infracciones», lo que eleva de «forma significativa el riesgo de colisiones graves».




























































































































































































































