La 61ª edición de la Feria del Libro de Valencia se consolida como el epicentro cultural de la ciudad en los Jardines de Viveros, destacando este año por un firme compromiso con la literatura valenciana. Con una afluencia de público que apunta a cifras récord, el certamen ha servido de plataforma para visibilizar obras que recorren desde el Siglo de Oro valenciano hasta la posguerra y el declive del Imperio Romano.

Tres autores valencianos marcaron la agenda
Entre la amplia oferta editorial, tres escritores locales han captado la atención de los lectores por la profundidad de sus propuestas históricas y narrativas:
Eva Ruano Corral: Presenta su novela histórica Arcís 1469, donde rescata la historia de los ángeles músicos del altar mayor de la Catedral de Valencia en pleno siglo XV. La obra destaca por su rigor documental al describir la Valencia del Siglo de Oro y la llegada del Renacimiento pictórico a la ciudad.
Gregorio Muelas: El autor saguntino propone un viaje a la Roma clásica con su díptico Caos I: El águila y la cruz y Caos II: La templanza del emperador. Sus textos analizan la crisis del siglo III d.C., el ascenso del cristianismo y la fragilidad del poder imperial frente a la barbarie.
Francisco José Arnau Vives: Cierra este triunvirato con la saga KAOS. Especial relevancia ha tenido La calle de las cenizas, un relato de suspense ambientado en la Valencia de 1944 que vincula a la capital del Turia con una red de espionaje nazi durante la posguerra española.
Un espacio de encuentro y resistencia
La feria no solo funciona como un punto de venta masivo, sino como un lugar de encuentro directo entre autores y lectores en un entorno que reivindica el valor del libro en papel. La programación actual abarca desde la literatura infantil hasta el ensayo, reafirmando a los Jardines de Viveros como el "pulmón literario" de la ciudad y un refugio para la cultura frente a la digitalización.
























